Nux fulguris

La luz del sol (Claudia, de nuez)

Y entonces habían pasado miles de años desde aquella vez
en que me mando a tomar x culo sin pensárselo demasiado. Diciéndose, este
cabrón hijo de puta se esta burlando de mi, y actuando consecuentemente al
decir: entonces ya vete. En aquel momento quede callado y sin
intención de volverme demonio, o de intentar por medios patéticos
comprensión y solidaridad. Descabellado. En silencio, no hice sino esperar
a que ella abriera el paso. Y mientras se arreglaba el cabello, frente a
aquel espejo que nos reflejaba de cuerpo entero, pensé que al instante
siguiente saldríamos de aquel lugar en silencio, sin decir palabra, y
luego yo me alejaría con la puta boca cerrada y en coma; darme cuenta de
esa situación me hizo saltar negandome a cerrar la boca y a que fuera ese
silencio estúpido el último y lo último entre ambos de modo que abrí la
boca para empezar y fue cuestión de hacerlo para no parar y hacerla reír
—reía, estoy seguro que reía— y decir también, pero fue una cuestión
simple que sin embargo basto para conjurar el silencio pues le conté
—rápidamente, nervioso, exaltado, poseído por el demonio lúdico desmadroso
y desvergonzado que aparece sin anunciarse— de tres días antes cuando
regresaba del trabajo y justo al salir advertí el cielo nublado y negro y
vuelto en realidad mierda borrascosa que me obligo a apresurarme y a
caminar las calles sin intención de parar detenerme bajo un cobertizo
cualquiera y esperara que todo pasara y camine y camine y camine de veras
empapado escurriendo agua y vuelto loco bajo una infeliz sorpresiva y fría
lluvia de marzo y sin importarme nada, cosas como subir en ese estado al
colectivo con toda esa gente mirándome nerviosa rabiosa y echa polvo
camino de vuelta a casa después de un día gris en el trabajo.

(Y ella reia por mi mala suerte y deseaba que eso no le sucediera en
medio de estos dias locos de principios de año).

Y luego dije que esperaba y el día actual no fuera así y que mejor
siguiera el sol y la claridad y las nubes correteando en ese azul
palpitante y cálido y abrumador de ahí afuera, a escasos pasos, aun cuando
Ella me estuvieran mandando al carajo con mis historias simples y mensas
pero yo ya había anulado el silencio y estaba feliz y me iba, si, a tomar
x culo, y dejábamos todo ahí, sin más palabras ni animo de continuar más,
para qué, si ambos éramos demasiado monos egocéntricos y masturbatorios y
no entendiamos nada.



El
sol y la claridad y las nubes correteando
en ese azul palpitante y
cálido y abrumador

Pero digo, que habían pasado miles de años de todo aquello y el sabado
yo andaba muy tranquilo y despreocupado y animoso y trabajador (y en puta
coma existencial supongo) pidiendo un gatorade a la señora del estanquillo
cuando Ella va entrando con esa figura suya llena de energía y
seguridad como un demonio buscándome para arrancar con una rabiosa mirada
suya mi pendeja idea del mundo.

(¡Fua!, su figura llena de energía y seguridad, delgada, alta, hasta el
borde de energía. Y recuerdo cuando cantabamos Why Can’t I Be You de la Cura y le decía que
adoraba sus nalgas, su trasero y tal, y aullábamos:


I’ll run around in
circles
‘Til I run out of breath
I’ll eat you all up
Or I’ll just
hug you to death

Why can’t I be you?

…y repitiendole, repitiendole, siempre, al demonio, Why can’t I be
you?)

(Y de cualquier manera, la culpa es mía y siempre ha sido así por
acercarme demasiado donde la acción esta e ignorar los raspones y
cicatrices y los golpes como ese pinche tornillo en el omoplato que me
lastima al levantar el brazo).

Y entró y la vi y de inmediato la enfrente, sin hacer caso ya al
gatorade que me tendía la señora esperando la justa retribución. Y la
enfrente, digo, y ella me vio después de echar un vistazo a su alrededor
con otra cosa en la cabeza, algo que necesitaba de esa tienda, y no
encontrarme a mi precisamente ahí. Me miró (un instante, un puto instante
fue suficiente) y no dijo nada y no dije nada y me hice a un lado y pague
el gatorade y salí todo en coma y temblando y desangrándome sin brillo en
los ojos vuelto un imbecil superlativo y en vías de
extinción.


5 comentarios »

  1. aeThra escribió:

    woah. qué texto. qué claudia tan presente. nuexazo un beso.

    12 April 2004 a las 13:53

  2. raYu3la escribió:

    ahuñ7”¿’sdjsaacmepvnklkaslalxme9ihjh

    /x%

    12 April 2004 a las 14:01

  3. instante_fugaz escribió:

    A veces un instante, un puto instante, es suficiente para saber que no hay nada que hacer por mucho que la tierra gire en dirección contraria.

    El pensar luego que podríamos haber hecho algo, es torturarnos para sentir dolor en lugar de vacío.

    Cuidate mucho.

    12 April 2004 a las 15:12

  4. Gata Negra escribió:

    Tu texto es vertiginoso, contagia de esa emoción que surgue cuando inesperadamente encontramos a alguien que fue alguna vez en nuestra vida y que ahora es pasado.
    Aunque el pasado no deja de serlo por más que nos tiemblen las piernas, doble una esquina y nos confunda, después de la “impresión” se sabe con seguridad que lo que fue, fue y eso es todo.
    Quizás es el presente lo que nos cura de esa confusión extraña…
    Besito.

    13 April 2004 a las 4:21

  5. NuEz escribió:

    graCias :)

    14 April 2004 a las 0:31

RSS feed para los comentarios de este post.



Haz un comentario



XHTML Strict!
CSS Válido
Usa Firefox
Powered By WordPress

Feed RSS Sindicar Nux fulguris
Nux fulguris forma parte
de la comunidad de blogs fulguris
www.fulguris.net

Creative Commons License
Nux fulguris está bajo una licencia de Creative Commons
Nux fulguris (cc) 2002-2017 NuEz