Nux fulguris

(i) Lula

Es como un arcoiris
No puede hacerte daño
Es una voz escapada
Salida de un sueño


Había una vez una niña que todas las mañanas salía a pasear, después del almuerzo del mediodía, al río cercano. Vivía en las colinas, muy cerca del bosque mágico donde todos los días sucedía algo digno de ser contado. Frecuentemente alguien, cualquier persona, llegaba a las puertas de su casa a pedirle a Mama y a Papa un vaso de agua, un lugar para descansar. Contaba entonces de todas esa cosas extrañas, terribles, y a la vez tan atrayentes, que allá en el bosque, entre los árboles, sucedían. A veces aparecían, en esos relatos, criaturas escurridizas de apariencias indescriptibles que entre el follaje se escondían. O lunáticas y desesperadas descripciones, podían escucharse, de ciertos espíritus del bosque, escapados de algún guaje desatendido, que contigo se encontraban, desatando una agobiante algarabía y que luego no paraban de hablar y decían mil cosas y parecía que nunca se cansarían de manera que terminaban por marearte y tu, confundido, ya no sabias ni en que lugar te encontrabas y equivocabas el origen de las voces pensando que salían de cualquier cosa que a tu alrededor tuviera vida y que en ese momento atrapara tu atención: voces en las flores, en una pequeña raíz, en un pájaro perdido, en un hongo recién-nacido. Voces que trataban de convencerte para que descansaras, olvidaras las prisas y todo lo demás que tenias que hacer para que te quedaras con ellas a escucharlas. Te prometían fantásticas historias y decían persuasivas que nunca te aburrirías.

A esta niña, llamada Lula, le gustaba pasar el mediodía cerca del río. A esa hora había mucha luz. Mas luz que en otros momentos del día. Y le gustaba mirarse en las orillas del río donde, en algunas partes, el agua límpida que bajaba de las montañas, atravesando el bosque, formaba tranquilos remansos. Ella prefería el mediodía porque con toda esa luz, en todo alrededor, el espejo del río era diáfano y veraz y decía todo y no mentiras y nada mas; de manera que a veces (en realidad frecuentemente) se quedaba impávida, allí sentada, solo mirando su reflejo en el agua.


Así pues, resulta que en una ocasión Lula conversaba totalmente transportada frente a su imagen en el río. Era un día esplendoroso como todos los días en esas colinas lo eran y pronto sucedió lo que Lula nunca hubiera esperado. Mientras Lula hablaba, de pronto, la imagen del río, ella misma, la interrumpió, al parecer harta de tanta palabrería y le dijo: sácame de aquí, ¡sácame!, ya estoy cansada de mirar tu rostro contra el cielo, ni que fueras nube, sol o estrella, sácame de aquí y déjate de tantas barbaridades. Lula se quedo pasmada. Y así se hubiera quedado tres mil años si la Lula del río no le alcanza con sus dedos de agua el dorso de las manos y le dice: ¡sácame! ¡sácame!, desesperada.

Lula sintió las manos húmedas.
Quiso sacudirse.
Y la voz en el río era tan real.

Entonces Lula hundió las manos en el río tratando de alcanzar las de la Lula reflejada. Y la Lula gritando ¡sácame! ¡sácame!, que parecía a punto de desaparecer a causa del chapoteo producido en aquel remanso del río, saltó violentamente fuera de su prisión de agua. Escurriendo agotada, la miraba a los ojos sin poder hablar, completamente exhausta. Lula estaba fascinada, no se podía mover, le pasaba como en uno de esos sueños o mitad sueños donde te encuentras inmóvil y rígido como una tabla, no te puedes mover, no te puedes despertar, pero tampoco puedes cambiar nada ni hacer algo para salir de todo eso.

Por fin, la Lula de Agua dijo: auch, ya me estaba ahogando. Y luego siguió allí escurriendo y reponiéndose del tremendo esfuerzo que había hecho.

Cuando se recuperó, comenzó a hablar impidiendo que Lula, nuestra Lula, dijera nada. Primero reclamo a Lula por haberse tardado tanto en ayudarla a salir, y luego dijo estar aburrida de tantas insensateces, así dijo ella, que Lula platicaba con su reflejo en el río -que sorpréndete Lula, no se trataba de un simple reflejo. No. Y si por fin pudo salir, fue porque hasta ese día (tan espléndido y salvajemente perfecto; eso, definitivamente, influyo con mucho) Lula había dicho demasiados sinsentidos y ya no podía soportar más, así que se decidió a salir para no seguir escuchándola y para darle una lección.

Cuando esto hubo dicho Lula se asusto, ¿que me vas a hacer?, interrumpió. Y la Lula de Agua, antes de darle un fuerte empujón, murmuro: a ver que sientes…

Lula cayo al río.

Primero se aterrorizo. Pero después de sacudirse en el agua, se dio cuenta de que ésta apenas le llegaba a las rodillas. Estaba en el remanso de donde la Lula de Agua había escapado.

Quiso salir pero la Lula de Agua se lo impidió diciendo: no, si todavía ni siquiera empiezo, ahora tu me vas a escuchar.

Como es seguro no lo sabes, la Lula de Agua dijo, yo te lo voy a explicar. Esta mañana amaneció el día mas largo de todo el ciclo solar. Así entonces, hoy temprano primero fui rocío, luego flor, mas tarde revente en un hongo; paso una mariposa y sobre ella eche a volar, al llegar al río pensé que era una buena idea dejarse ir con la corriente así que hundí la cabeza en el agua, llena de mil juguetonas ondinas; encontré un pececito-plata de ojos como burbuja y después de ver quien decía el hechizo mas arrebujado me dejo montarle encima para dar un paseo, veníamos río abajo planeando ser grillos hoy por la noche para cantarle a las estrellas y estar a tono con las fiestas estivales del bosque cuando te descubrimos hablando, no, cuando descubrimos a tu reflejo, desesperado, tratando de arrebatarte la palabra de la boca, aburridísimo con todas esas cosas tan rotundas que estabas diciendo, de manera que pensamos que si no le ayudábamos pronto te iba a coger del cabello para jalarte y ahogarte junto a el en el fondo del río. Así que mientras Cuco, el pececito sobre el que venia, comenzó a nadar lentamente en los ojos de tu reflejo para calmarlo, yo le convencí para salir del río y dejar las cosas en claro. Para impedir que siguieras hablando sin parar y para que nos dejaras a nosotros decir algo.


Lula recordó todo lo que en su casa se escuchaba alrededor del bosque. Nunca imagino que le alcanzara alguna vez una situación como las que había escuchado. Mas aun, creía que solo eran cuentos de hadas, fantásticas historias de viajeros y nada más.

Solo que tengo hambre, siguió la Lula de Agua, ayudándola a salir, ya me canse de pasear, además, dice tu reflejo que vayamos a otro lado, ¿quieres comer algo?, que se aburre mirándote únicamente, que quiere ver otras cosas, espera…

Mientras Lula se sacudía el agua pensando: con este calor me voy a secar rápido, la Lula de Agua se volvió hacia el río y comenzó a gritar: ¡ya salte Cuco, ya sabe que estas ahí!

Estaba llamando al pececito-plata.

Un estremecimiento helado recorrió el cuerpo de Lula. En medio de aquel estridente desfile de extrañas y fantásticas cosas pensó que un pescadito diminuto, chorreando agua y parándose sobre su colita, saldría fuera del río ¡Que salgas Cuco! Pero entonces comenzó en el río un tremendo chapoteo que le salpico todo y que no le dejo ver como aparecía aquel chiquillo, totalmente empapado y saltando inquieto como esos ¿pececitos fuera del agua?

Este es Cuco, dijo la Lula de Agua.

7 comentarios »

  1. damonmx escribió:

    Muy bueno el cuento Nuez 0_0, solo me quedo con la duda de imaginarme como es cuco 0_ó

    Fui el primero en postear :D Saludos

    6 November 2003 a las 12:22

  2. aethra escribió:

    ¿Cuco era un pececillo naranja. Tenía la boca chica. Era amable. Vivía en una casa de concha nácar?
    Nomás pregunto.

    6 November 2003 a las 13:11

  3. lobi escribió:

    me gusto el cuento mucho mucho y ahora me voy a dormir en medio de bosques magicos, ondinas, pecesitos plata y algun que otro cuco
    saludos para todos

    6 November 2003 a las 20:44

  4. arboltsef escribió:

    Leído de principio a fin.
    Me gustó mucho.

    7 November 2003 a las 10:40

  5. mergruen escribió:

    Gracias por prestar a Cuco, acuáticos sueños, acuáticos días para Nuez. :)

    7 November 2003 a las 23:33

  6. ruru escribió:

    hola amiguito , ya llegamos ,,,,, estoy …. molida !!!
    jjajajaj , buenas noches ,…. besitos

    8 November 2003 a las 20:53

  7. Marian Sad escribió:

    MEgustó el cuento, quizás un poco largo, sobretodo me gustó cuando la Lula del Agua atrapa a la verdadera Lula… terrorífico… Sadako y el fantasma de Catherine Earnshaw en una…

    9 November 2003 a las 9:31

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