Nux fulguris

Encuentro

¤ Seis en el tercer lugar significa:

Encuentra a un camarada.
Ora toca el tambor, ora cesa de tocar,
ora solloza, ora canta.

El libro de los Cambios, Hexagrama 61,
La verdad interior (la relación con los demás).
Versión de Richard Wilhelm

Era un espíritu del bosque, uno del tipo demonio. Era resbaladísimo y luminoso. Aparecio re-de-pente y luego desaparecio. Cuando logre atraparle estaba enfadado. Me grito con voz de fuego y me quemo las manos. Andate cabron, me dijo. Luego ya. Paso el tiempo y lo olvide. Justo ayer, que estaba mirando la luz del sol y la manera diferente en que caia y tal, la luz del sol, digo, justo ayer, que vuelve a aparecer, puto demonio de vestidos negros y azules y ojos brillantes. Que me acerco. Me miro receloso y luego se dejó. Tenia cicatrices arriBa del tobiLLo y le pregunte. Son porque a veces me voy contra la pared, dijo. Era el mas mejor demonio que habia visto en mi efimera vida. Le dije: no te vayas contra la pared, vete a topes contra ellos. Rompeles los dientes. Se comenzo a reir y luego me dijo que si. Despues se puso a hablar solo. A nuestro alrededor habia ruido y gente platicando y todo era una continua confusion y aquel demonio hablaba solo y aunque me veia a los ojos y luego me enseñaba otra cicatriz mas arriba del tobillo de todos modos hablaba solo. Quede tranquilo porque nunca escupió fuego por la boca ni tampoco me fulmino quemandome las manos como la primera vez. Y aunque era un enfadoso lo hice mi amiGo. Prometi visitarlo mañana.

3 comentarios »

  1. Magda escribió:

    !A lo mejor es un diablito bueno! a veces se encuentran simpaticos y se hacen nuestros amigos.

    Un abrazo

    20 September 2004 a las 10:05

  2. Max escribió:

    Oye! siempre es bueno conocer gente nueva y hacer amistades duraderas… suerte con él…

    20 September 2004 a las 23:08

  3. NuEz escribió:

    GraCias Magda, Max, un gusto enorme verlas por aqui ^____^

    21 September 2004 a las 7:10

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Encuentro

Por mas temprano que intente llegar ella ya estaba ahí. Pero apenas había llegado. Lo supe porque la vi a lo lejos en medio del pasillo volteando desorientada mientras el tren se alejaba. Casi no había gente. Hola, dijimos al mismo tiempo. Ella tenia pelusillas en los cabellos. Salimos a la calle a sentarnos en una banca frente a la avenida Juárez. Platicamos un montón de cosas. Le conté todo lo que me había pasado durante los últimos meses, los lugares en donde estuve, y todo lo que hice. Le dije que la extrañaba y que la quería mucho. Ella sonreía al escucharme. Me contó que había estado bien. Que las cosas no andaban mal y que no me preocupara. Luego dijo que también me quería. Quise besarla pero solo dije: tengo muchas ganas de abrazarte. Nos abrazamos como reconociéndonos después de una eternidad separados. Le sacudí las pelusillas y me contó que había estado soñando conmigo. Se hacia tarde. Fuimos a comer frente al metropolitan. Comimos como huérfanos. Tomamos refrescos de sabores. Gracias, le dijimos al mesero al dejarle propina. Nos gusto mucho la música que sonaba en aquel lugar. Casi nos paramos a bailar. De no haber estado tan hambrientos quizá lo hubiéramos hecho. En la calle llegamos hasta reforma mirando los puestos ambulantes con sus luces y colores. Estaba oscureciendo. Ella insistió que le comprara una pulsera tejida. Comimos manzanas de dulce. En un colectivo el chofer olvido cobrarnos. Atareado en una ridícula competencia con una vieja camioneta, furioso, no dejaba de maldecir su suerte. Fue en la parte de atrás, mirando las luces multicolores que adornaban los árboles de aquella avenida, que por fin pudimos besarnos. En la glorieta de la palmera el chofer había dejado atrás a su terco compañero. Accionamos el timbre de bajada y un instante después bajamos apresurados temerosos y excitados riendo sin detenernos antes de que el chofer arrancara desesperado mirando como su viejo camarada lo rebasaba. Nos hubiéramos metido al cine pero la función había comenzado. Nos sentamos a ver a la gente casi junto al vendedor de libros viejos que enfrente del cine se pone. Quise comprar un libro de Kerouac pero valía una fortuna, además, ella me dijo que aquel libro ya lo había leído. Me lo platico pero cada segundo se interrumpía porque en aquel lugar pasaba gente muy chistosa y no podíamos dejar de voltear a verla. Cuando nos cansamos echamos a caminar rumbo al bosque de Chapultepec. Frente al teatro del seguro social ella se negó a seguir. La lleve a cuestas casi hasta la entrada del bosque. Un par de viejitos, del tipo que puedes encontrar los sábados en la ciudadela bailando danzón, nos miraron divertidos, la viejita, con un curioso sombrero azul-oscuro le pidió a su encorvada pareja llevarla en brazos “como ese par de locos muchachitos”. No se nos hizo ver semejante proeza. De cualquier manera, casi habíamos llegado. Ahora, la luna iluminaba la avenida, los autos, los árboles y su rostro de una forma bastante peculiar. Nos abrazamos. A ella le brillaban los ojos. Supongo que a mi también. No podíamos dejar de vernos. El vehículo estaba ahí. Era hora de despedirnos. Ella prometió no olvidarme. Nos despedimos con un beso. Luego ella subió y a través de la ventana agito la mano. Mire el colectivo perderse en el bosque, sobre aquella avenida.

12 comentarios »

  1. rañel escribió:

    me acordé de la película “Grandes Esperanzas” , una historia de amor que no termina…

    (ya sé que no ves mucho cine, pero te la recomiendo… y si te gusta la paltrow, no pos, quedarás extasiado jajaja)

    Saludos

    1 December 2003 a las 0:34

  2. Sikanda escribió:

    No tengo palabras, solo peudo decir como tu me dices a veces:

    auuuuuuuuuuuuu

    yap :)

    1 December 2003 a las 4:41

  3. ruru escribió:

    pero tine eq tener un final .. un final bonito , ya puestos ,., no ????
    bunas tardes… besos

    1 December 2003 a las 11:48

  4. khandika escribió:

    Una anécdota más de que tenemos que vivir el presente y el ahora. Y como todas las cosas buenas de esta existencia, una más que tiene su final.
    Un saludo amigo invisible.

    1 December 2003 a las 15:24

  5. mergruen escribió:

    :(
    Me ha dado tristeza el final
    :(
    crack (una nuez pa NuEz)

    1 December 2003 a las 19:39

  6. friz escribió:

    es estupendo que puedan quedar esos momentos y aunqu terminas, siempre habra mas…..muchos mas

    2 December 2003 a las 10:46

  7. La_oruga_gritona escribió:

    Es una de las historias de un beso más entrañables que he leído. Además, si era capaz de conrar un libro de Kerouac debía ser una genio…

    3 December 2003 a las 0:13

  8. La_oruga_gritona escribió:

    Es una de las historias de un beso más entrañables que he leído. Además, si era capaz de conrar un libro de Kerouac debía ser una genio…

    3 December 2003 a las 0:15

  9. fiLTh escribió:

    precioso :))

    3 December 2003 a las 11:15

  10. fiLTh escribió:

    precioso :))

    3 December 2003 a las 11:17

  11. Marian Sad escribió:

    Entrañable, me ha hecho recordar los principios, cuando cada detalle era imprescindible, cuando llegaba a casa y quería guardar en mi memoria cada instante, cada momento pasado, cada mirada, cada roce… precioso, NuEz :)

    6 December 2003 a las 5:57

  12. Marian Sad escribió:

    Entrañable, me ha hecho recordar los principios, cuando cada detalle era imprescindible, cuando llegaba a casa y quería guardar en mi memoria cada instante, cada momento pasado, cada mirada, cada roce… precioso, NuEz :)

    6 December 2003 a las 5:59

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