A veces sigo siendo un puto capullo ingenuo y desactualizado lleno de bromas con la cabeza confusa ora arrogante ora humilde ora desesperado ora increíblemente tranquilo y mesurado y sin sentido calmado. Estaba dormitando desde las 4 de la mañana muriéndome de frio y pensando que bien debería salir de la cama para buscar mas cobijas. En un momento determinado comprendí que tenia que ponerme en movimiento porque la hora había llegado, digo, he desarrollado un sentido muy incomodo de la hora exacta, sin reloj y sin ayuda, así, a pelo, como diría mi gran amigo Fidencio, que sigo elaborando fantásticas teorías acerca de cómo debería ser el mundo y que no se cansa nunca de las heridas ni de los chichones, buscando, buscando, siempre buscando, recorriendo los callejones, platicando ante mesas llenas de botellas la música estridente los empujones de la gente, los televisores que salta con los gritos, el policía que se bebe un trago contigo y murmura maldiciones y platica aventuras y después te deja para seguir recorriendo las calles, llenas de mujeres, de bebida, sin frio; me desperté digo y me saque las cobijas, a punto de ponerme de pie mirando en la oscuridad el techo de madera comencé a decirme, de la nada, incoherentemente, con la necedad mas absurda del adolescente enamorado, de la abuela satisfecha, los niños corren en el jardín, patean la pelota y suben a las resbaladillas, me dije digo, ¿no deberías estar feliz? estas vivo, puedes ponerte de pie, tienes un día completo para ti solo por delante, puedes pensar e imaginar y planear y hacer, puedes comer y beber de las botellas y hablar y platicar y correr y escribir y leer y echar desmadre ¿no deberías estar completamente feliz?
…
de alegres
…
desbocados
Valdría la pena considerar por un momento el tiempo invertido. Lo que obtienes a cambio y lo que dejas en el camino. Por las mañanas busco comida para no desmayar. Es fin de año: el frío en tu cara, la luz inquieta del sol festivo. Tengo aquí tanto tiempo que imagino calamidades. Y sigo pensando lo mismo. Yo no seria capaz de pedir el consue… ¡! plagiario, mentiroso, quizá un poco mas aburrido.
5:16 A.M. Aun no sale el sol. Jueves 21 de Octubre de 2010. Y mientras la música sale de la computadora mis dedos se deslizan en el teclado, el frío se mete por mis zapatos, avanzo, me detengo, intento atrapar al bicho misterioso que dispara bengalas cuando le has puesto cerco. Al cabron hijodeputa que desaparece sin dejar rastro. Esto no es mas que ficción cobarde. Por la ventana se ve la calle. Una señora de ropa andrajosa camina allá afuera. Los perros ladran. Es demasiado temprano para venir a joder la mañana.
Si viene y toca la puerta la mandaré a tomar por culo.
A veces pretendo que estoy curado.
Amanece, dia de campo, el rostro despejado, quiero jugar todo el dia, mis dedos blancos sucios de tierra, ardillas, comida, los patos en el estanque, un niño que grita, globos multicolores, las fuentes de agua limpia
Ahito, juro promesas indescriptibles.
En la calle tenia pensamientos vagos, visiones estupendas. El taxi me llevo al paradero y subi al metro. Todo era como una fantastica puesta en escena. Pense en la alternativa y me quede nueve segundos pensando en que mas alla no habia nada.
El olor del malvavisco, la eterna aventura, la venganza y la malicia, tu rostro excitado frente al regalo nuevo.
Despues estaba perdido y no sabia como regresar subir a la superficie, soñaba en otro planeta y no habia luz y por mas que nadaba no veia rumbo conocido y en medio de la noche totalmente deseperado casi muero de la angustia, no podia respirar, escuchaba una cancioncita anodina como de radio antiguo con un volumen insignificante en mis oidos mientras todo a mi alrededor se confabulaba en aquella noche agobiante.
Pense que todos mis enfuerzos no valian la pena y senti que algo estaba armando todos mi horribles deseos y por un momento me senti perro amaestrado vestido de gitana bailando mientras todos aplaudian ¡el baile del perro! y casi se materializa frente a mi el Hecho Indiscutible como luz del sol clara e imperturbable.
Y fue cuando atraveso mi cabeza el deseo de dejar de bailar y pensar y padecer y pense que necesitaba dormir dormir dormir la noche entera en mi cama caliente y olvidarme de toda esta fantastica ficcion y chinguen a su madre todos y ya dejen de comerme la puta cabeza haciendo que todos bailen al ritmo de horribles y ridiculas tonaditas pendejas.
Me voy a volver huraño y resentido. Hijo de puta.
Soné que estaba caminando entre las calles y me encontraba con una aparición muy cabrona que plañía mi atención y mejor le daba la vuelta y prefería ignorarla y seguía mi camino.
Pasaba por un salón de fiestas donde podía entrar porque las puertas estaban abiertas y nadie me decía nada, era como un auditorio gigantesco con luces y gente y cantos y desmadre y justo cuando llegaba empezaba a sonar muy de poca madre la de copa tras copa botella tras botella del legendario (jejeje) pedro infante y juro que en mi jodido sueño me ponía a cantar porque el volumen de la música era absorbente los mariachis en mis oídos y los gritos y toda la gente cantaba y yo con ellos: “ando borracho mas lo bueno es que no caigo pos me sostiene la fuerza del orgullo, tu que dijiste este ya lo traigo herido, ¡nunca en la vida tus ojos lo verán!”
Luego me salía de ahí porque todos se volvían locos y hacían una quemazón del desmadre que se traían y volaban miles de cohetes estridentes y era peligroso y mejor me decía, venga dale capullo hijo de puta, mejor sigue tu camino.
Y seguía mi camino y me iba por las calles y trataba de regresar al punto inicial donde había empezado mi sueño pero entonces, como decía, me encontraba con esa aparición cabrona y ahí estaba yo evitando encontrármela y recorriendo las calles nocturnas de esa ciudad desconocida donde me hallaba soñando.
…
Tengo miedo
Los dedos paralizados
Serpientes
Una vez vi debajo de TUS faldas
Era de mañana
(******)
No hay remedio
No tengo puta idea
…
En la calle estamos ahí esperando solamente. Angela, Brisa y yo. No estamos juntos, pero estamos en la misma calle. Un pedófilo se acerca a Brisa y la toma de la mano, después de decirle algunas cosas. Llegamos a salvarla y a asustar al pedófilo. Le gritamos maldiciones.
En el paso a desnivel los coches matan a los perros.
Volvemos a quedar separados y entonces puedo ver al pedófilo nuevamente acercarse a Brisa, decirle cosas. Nos acercamos de nuevo a salvarla pero esta vez el pedófilo se enfada. Se aleja amenazando.
Nunca podremos atravesar con las bendiciones de nuestros amigos.
Corremos a protegernos de la venganza de los pedófilos entrando al metro, pero una vez abajo advertimos que Brisa ya no esta con nosotros, subo de grandes zancadas a buscarla pero Angela me grita “acá esta”. Vemos a Brisa perdida cerca de los andenes y corremos a reunirnos con ella. La tomo de la mano y nos apresuramos al andén. Entonces comprendo que nos vienen siguiendo y juntos corremos a ocultarnos en un pasillo lateral del andén. En ese rincón lo único que vemos son sombras y luces de los trenes que pasan ensordecedores. Sin mirarlo de frente, oculto, con el rabillo del ojo, advierto que uno de los pedófilos o uno de sus amigos tiene cogida del cuello a Angela. Las sombras siguen pasando insensibles y voces que se acercan. Nos están buscando. Pero uno de ellos ya esta aquí con nosotros. Sombras luces, voces.
Entonces aparecen. Es el pedófilo que ordena a su guarura que nos de nuestro merecido. El. Que tiene a Angela. Comienza a darle hasta que la deja fuera de combate, ensangrentada.
Cuando termina con ella, se pone enfrente de mi y puedo verle el rostro, afilado, de piel limpia, con ojos crueles, de animal obediente e hijodeputa, llenos de energía, tiene el cabello ondulado y la nariz un poco chueca, como caracol. Es alto y musculoso de espaldas anchas y brazos increíbles.
El cabron me comienza a hacer fintas. Yo trato de protegerme. Es difícil. Porque es mucho más grande que yo. Salimos al pasillo y ahí comienza a darme, tiene en la mano algo blanco, un arma, o algo, con la que me da de lleno en la cara, la sangre salpica. Pero no me duele. Hago fintas y me revuelvo tratando de esquivar sus golpes, inútilmente. El, con su mano derecha, y su arma como tubo blanco, me sigue dando en la cara, mas sangre. Entonces me sujeta con su brazo derecho para impedir que escape y con la izquierda me tunde en un ataque insensible. Su cara completamente enfrente de mi, sus ojos increíbles mirándome, mis golpes le alcanzan sin hacer mella alguna. Yo estoy casi muerto. Golpes poderosos estrellándose en mi cara.
Entonces despierto.
Hora del almuerzo, mediodia, preescolar.
No puedo voltear a verlas a la cara. Me muero de verguenza y estoy rojo y apenado: me encuentro volteando en direccion contraria. Aunque estamos sentados en la misma mesa. Me encuentro terriblemente incomodo. Quisiera estar en la casa frente al televisor mirando las aventuras de los japonesitos de ojos rasgados. O en mi cama husmeando entre las cobijas. Y no aqui en este medio dia horrible de escuela frente a las dos niñas mas bonitas del mundo entero que me miran cohibidas y sorprendidas y en realidad halagadas mirandome insistentemente y preguntandose por qué este pobre menso se muestra rojo como tomate escondiendo la mirada y pellizcandose las manos y pataleando frotando el culo en la ruidosa silla metalica. Me muero. Creo que no tengo cabellos. Estoy pelon. Olvide vestir y estoy encuerado. Se me nota inmediatamente que ese par de niñitas me gustan horriblemente: nunca en mi vida, mi corta vida, habia visto cosas semejantes. Estoy sucio, olvide ir al baño. Me orine encima. Cuando preguntaron la mas facil no supe la respuesta. Desarmado. Me siento insignificante. Impuro. Un miserable gusano ¡Quiero mi television y mi cama!
