Ahora se empiezan a amontonar, gritones y urgentes, los libros en el escritorio. Gritan atención. Me falta tiempo. Y sin embargo, sigo comprando y comprando más y más de ellos. Imagino que si demoro mas de lo prudente, comenzarán a arrastrarse por el piso, no ellos, sino las historias que en ellos estan escritas. Saldrán lentamente como legiones de diminutas letras en formacion marcial. Dados los primeros pasos, iniciados los primeros avances, se desbocarán en todas direcciones. Tomarán por asalto los rincones de mi cuarto ¡mi cama! Y pronto no habra lugar donde pueda sentarme a descansar sin que tenga que escuchar las discusiones de Simone de Beauvoir con J.P. Sartre cuando ambos eran insensatos soñadores, las estridentes fiestas que se anuncian desde la portada de ese libro español escrito por un drogadicto rocanrolero. Y soñare mundos extraños, en noches totalmente absurdas, salidos de ese volumen de cuentos de Edgar Allan Poe. Las letras vivirán en los rincones, en mi ropa, bajo los lapices, en mis zapatos, el cepillo de dientes, atras del cenicero con forma de goma, de la piñata de pescado, del bobo esponja, del cd de placebo, de la escoba, arriba del gancho para la ropa, el botecillo de basura. Y pronto deberé tomar todo tipo de precauciones. Revisar los cigarros antes de encenderlos. Dormir con las luces prendidas y la ventana abierta. Sacudir con fuerza las camisas antes de ponermelas: podrian hacerme cosquillas una vez arriba del colectivo, podria soltarme diciendo disparates involuntarios e inofensivos.
Que mejor los leo antes de que algo suceda.

La parte de las MargariTas esta de poCa madre. La de los hiGos también. Y los caraColes… y y y…
…que aun no lo acaBo, lo estoy demorando.
De minid llegue a Cultura para todos: Léetelo capullo.
Una campaña que inmediatamente llama la atencion:
Esta es una invitación a otros blogeros a recomendar SU LIBRO, el libro por el cual matarían si no se hubiera publicado, el libro por el cual han pasado tantas y tantas noches viajando a un mundo de papel impreso, el libro por el cual estarías dispuesto a memorizar completo, si fuera necesario, para pasar a la historia…
Todo eso se puede
leer en Bitácora de trukulo
Para mi On the Road. Hay niveles y niveles. Pero si Jack Kerouac no va y se escribe ese puto libro, el mundo, ya se sabe, seria diferente. On the Road es vital. Actitud. La mas mejores partes es donde Jack Kerouac se deja ir contando e hilvanando frases una tras otra saltando de un lado otro en un discurso frenético y desbordado: casi todo el libro en realidad ^____^
O cuando sale con meras verdades como frases inofensivas o las reflexiones que se manda (Martim) o las cosas que dice Dean Moriarty/Neal Cassady:
En otras palabras, tenemos que ponernos en movimiento, guapa, como te digo, porque si no siempre estaremos fluctuando y careceremos de conocimiento o cristalización de nuestros planes.
Pues si, léetelo capullo.
Ahora lo tengo que leer pero me da gueBa inmensa. En la primera hoja dice que el rey se va a meter a la cama de la reina para tener descendencia o algo así. Pero me da gueBa.

Vallejo, Fernando.
La Virgen de los Sicarios.
Alfaguara, México, 1999.
Peat, F. David.
Sincronicidad.
Editorial Kairós, Barcelona, 1987.
Huxley, Aldous.
Sobre la divinidad.
Editorial Kairós, Barcelona, 1999.
Xochipilli es un dios mexicano que tiene en su cuerpo un montón de flores “tatuadasâ€? que son mágicas. Es una figura que se puede ver en el museo de antropologÃa de la Ciudad de México. Tiene imágenes de hongos. Los estudiosos minimizan este hecho diciendo: “Xochipilli era otra deidad relacionada con la tierra, la fertilidad y la vida. Era patrono de las flores, la música y los juegos.â€?.Pero eran flores mágicas: están en su cuerpo: para que todo mundo las vea.
Hay toda una interesante teorÃa acerca de estas flores en el libro El Hongo Maravilloso (The Wondrous Mushroom) de R. Gordon Wasson (FCE) que involucra espacios como Teotihuacan por ejemplo. También pueden saberse cosas en Plants of the Gods de Schultes y Hofmann (ese Hofmann, es el mismo que se puso loco al descubrir el LSD).
La figura esta chingona, es pequeña y no es como las gigantes construcciones de Tláloc o la Coyolxauhqui. Aparece en los billetes mexicanos de cien pesos.

<– esa es una figura formada con hongos
que puede verse en la base de Xochipilli.
Despues de una segunda revisada, ya en el departamento, quedé enganchado.
Sólo he leÃdo el primer capitulo, pero para mi es suficiente: sin demasiados artilugios demoras sinsentidos (¡!) complicaciones o farsas ese Élmer Mendoza se lo monta dejando que un pobre retrasado mental en el último rincón de la fiesta baile con la más bonita del pueblo y luego casi se