Antes no tenia ni puta idea. Ahora estoy peor. Pero ya no me preocupa. Antes daba bandazos y me iba de lado. Ahora camino sobre la franja de color y me preocupo por cepillarme los dientes todos los días. En mis oídos suena violenta la melodía. Pero finjo que no la escucho. Imagino que tengo las venas llenas de droga y que las gotas de lluvia resbalando sobre mi cara se evaporan conforme camino. No quiero dejar de caminar porque pierdo control. No tengo miedo pero cuando pierdo el control tengo que comenzar de nuevo. Y después de tantas veces me resulta tan aburrido y tan grotesco ir con las manos atadas, la mirada perdida y dejando manchas de sangre en las paredes y sobre sus miradas de enfado.
Me canse de fingir demencia y confeccionar historias, de consecuentar palabras prostituidas y de mirar sus nalgas desnudas reflejándose en el espejo del cuarto nauseabundo.
Antes no tenia ni puta idea. Ahora ya no me importa un jodido carajo.
En todo caso, si algo me ha enseñado la vida es que no puedes ir hacia atrás. Cuando era chico jugaba a ir para atrás pero siempre obtenía chichones y rajaduras: me rompía la cabeza cuando me caía en los abismos. Imagina: si de cierto es que cuando vas en línea recta, hacia delante y tal, hay miles de obstáculos que tienes que evitar para salir lastimado. Entonces es una estupidez soberana y sin ambigüedades ir hacia atrás. Espero que estéis de acuerdo. Uno tiene que ir siempre, digamos, hacia delante, no mirando precisamente el camino frente a ti, cuidándote histéricamente de los obstáculos y de las complicaciones, pero tampoco, pensando que siempre es posible echarse en reversa y comenzar el estúpido juego infantil que te dejó marcada la cabeza por siempre con horribles (¡los recuerdos maldita sea!) cicatrices multicolores, presuntuosas, dolorosas, bárbaras y delirantemente estúpidas. Adoro las jodidas copulativas.
Un día decides que quieres conquistar el mundo y comienzas a colocar tus piezas sobre el tablero. El mundo es el tablero. Te vuelves meloso y dicharachero. Aprendes chistes nuevos. Trucos complicados. Envuelves a tus coleg@s con promesas de resurrección. Con proezas y pirotecnias. Aprendes los saltos mortales. Los acertijos y las malicias. Estas desenganchado. Cuando la hermosa princesa de misterios inalcanzables y voz de ensueño se aparece le cagas a catorrazos. La mandas a tomar por culo apresurado para que deje el camino libre. Cuando el desenfadado se presenta reclamando los tesoros le mandas a la mierda. Te has vuelto demonio. Les desmadras con tu voz de fuego. Has decidido mandar a tomar por culo las avaricias y las envidias. Quieres conquistar el mundo y las promesas y los regalos te las traen floja. Al carajo los principios y las contemplaciones ¡A por todo!