Las aventuras del fin de año son múltiples, excéntricas, estremecedoras y tope entretenidas. Necesitare abrir varios blogs para contarlas todas. Extender mis tentáculos. Tomar por asalto tu computadora. Tenemos varias opciones. Yo me inclino por la ficción. Esa encantadora hija de puta de cabello suelto que se pinta la boca de colores estridentes y me saca carcajadas infinitas con sus benditas ocurrencias.
Ficción pues.
Vendo DOS iphone nuevos desbloqueados a $7,000 cada uno ^__^
Lo mejor del fin de año es que hay fiestas y reuniones. Hay quien dice que lo mejor de todo son los regalos. Lo siguiente es preparar una lista especial. Publicarla en Internet y esperar paciente a que sea 24 de diciembre. Yo quiero lo más caro. Necesidades tengo, pocas son materiales, pocas espirituales. La risa contagiosa. El ritmo alegre y festivo. Que nadie se llame a confusión, ¡quiero otro iphone!, quiero una wii, quiero un reloj de dos mil pesos que vi en el centro comercial, quiero que todos ustedes depositen tres mil pesos a una a la cuenta de HSBC 9512 78 9652 ^__^
Pero el mundo no es así. Hay quien duda de la veracidad de los cuentos de hadas. Hay quien monta en la varita mágica y alardea presuntuoso en los regresos con las vueltas eléctricas de la rueda mecánica. Yo por mi parte merodeo como gato satisfecho. Unas veces voy y otras veces vengo. El fin de año aparece con sus fríos vestidos festivos y me invita tragos ardientes que me hacen desear desesperado los finales felices, los resúmenes cortos, los puntos sobre las ies. No seré yo quien arranque los besos a las muchachas. Los regalos gratuitos no me interesan. Subiré a las tarimas enrevesado. Los rostros felices. Las botellas semivacías. Los sueños y la esperanza.
Hace poco vi en la TV un video de un ser que daba brincos, miraba fijamente la cámara que lo estaba grabando, se daba la media vuelta y se regresaba dando saltos enormes.
Ese video me asombro y me dejo pensando.
A veces cuando conozco a ciertas personas pienso, este güey debe ser de otro planeta! Eso fue lo que pensé cuando conocí a ASP. El es artista, sus dedos son largos y delgados, es tan alto y flaco que parece que no come nunca. Su mirada es dulce, transparente como de cristales de colores. Cuando lo miro pienso que sus pensamientos me atraviesan.
Un día le pedí que me regalara su semilla para ser madre. Me dijo que el quería que fuésemos una familia. Yo no quería vivir de nuevo en ese lugar por lo que rechace su amable oferta.
Afortunadamente pues conocí a otra persona que estoy segura no es de este mundo, se hace llamar Coco, es un tipo bajito, muy simpático y con ojos de venado. Estoy convencida de que él es de otro planeta. Tiene esa sabiduría que solo cientos de años te pueden dar. Con el solo hecho de tocarte un cabello sabe cuales son tus puntos mas sensibles y que te digo de cómo conoce y reconoce el cuerpo a la hora de amar!
Le gusta la música y baila como si de desatornillara. Sus manos son grandes y fuertes y te estruja como si cupieras en ellas. Cuando dice “te amo” se produce una corriente de energía calientita y pierdes el miedo.
Dice que plantará su semilla, eso ya no me importa, las cosas cambian y el tenerlo a él hace toda la diferencia.
ET phone home así llama el todas las noches, su cordón de unión es fuerte y me gusta que sea así.
