Me fui a tomar por culo en la semana que acaba de terminar con el ipod lleno de rolas y con la cartera llena de billetes. El jodido dosmilcinco que termina no se portó ni miserable ni demasiado remilgoso e hijo de puta, sino todo lo contrario: digamos que me lo monté y que me comieron el alma los demonios maliciosos: (como sea) mi alma es eterna y escapiza y desmadrosa. Y aquí estoy de vuelta.
Gracias a mis compas virtuales que estuvieron atentos en mi ausencia. GraCias a todo munDo tambien. Gracias. Gracias. Gracias. Tres veces.
Ahora he regresado.
Y empieza dosmilseis. Y quiero que todos seamos demonios maliciosos y quiero que todos nos lo montemos y que nos comamos al mundo con nuestros dientes filosos y que nadie padezca ni se agobie.
Ese es mi deseo para dosmilseis.
Un puto deseo genuino.
Mañana iré a trabajar como todos los días. Será viernes veintitrés de diciembre y hará frío. Yo no quiero que haga tanto frío. Hoy visité dos farmacias y pregunté a los encargados qué podía tomar para la gripe. Me dieron cápsulas y jarabes. Estornudé todo el tiempo y la nariz me goteaba, mi cabeza zumbaba y tenia mucho frío. Me comí las cápsulas y me bebí los jarabes. Cuando llegué a casa llamé a la vecina. Llegó con una jeringa y me inyectó. Ahora es medianoche y me siento mejor. Ando fumando cigarros.
Me gusta hacerme el tonto porque te ríes. Si hacerme el tonto es explicar las cosas mas sencillas con profusión y entusiasmo. Cosas como que estaba dormido cuando llamaste y desperté y pensé que había amanecido pero al instante siguiente recordé que debía ser media tarde porque llegue al medio día y me dormí para despertar a las siete de la noche para seguir echando desmadre, pero entonces me llamaste y aun no eran las siete de la noche porque la luz entraba por la ventana y me dijiste “¡Soy yo!” y dije “Hola” y no recordaba nada y luego ya me volví loco porque me andabas llamando y me enteré que no eran las siete de la noche porque estaba la luz en la ventana y hablamos mientras yo dormitaba pero al mismo tiempo despertaba feliz de estar hablando contigo y me dijiste “¡Despierta so burro!” mientras te reías y corrí a darme un baño y quedamos a las cinco de la tarde aunque mi cabeza aun daba vueltas y no comprendía como eso era posible si ya había dormido lo suficiente y no había tomado muchas cervezas pero mientras te lo contaba tu te reías con esa sonrisa tuya que ilumina tus ojos brillantes como de recién nacido con ese brillo infinito que me mata y me hace hablar y contar cosas simples sin parar porque estoy seguro que te encanta que siga como merolico diciendo cosas una tras otra mientras me río y nos miramos a los ojos y nada es complicado ni confuso.
Un día el gato estaba buscando novia. Decidió que tenia que ponerse en movimiento si quería encontrar novia pronto. Se consiguió un trabajo haciendo comerciales en televisión. Exterminó a todos los ratones del vecindario para ganar fama. Tenia peleas todos los días con los perros callejeros tratando de obtener respeto. Ayudaba a las viejecitas a pasar la calle y cuidaba niños pequeños en sus ratos libres. Era el gato mas esforzado y bien portado de la comunidad felina, tenia el respeto de sus enemigos y una reputación intachable. Sin embargo el gato no veía resultados, no podía conseguirse la novia que necesitaba. Aunque todo el mundo lo admiraba y las pequeñas gatas solteras del vecindario pasaran la noche entera maullando bajo su ventana.
Pero era un gato necio. Firmo un contrato para una película de aventuras felinas. Recorrió el mundo entero y gano los premios mas inalcanzables. Se volvió el gato mas famoso de la galaxia entera.
Pero de su gata pareja no veía ni rastro siquiera.
Cuando era niño me gustaba mucho que mamá llegara. Ella siempre andaba trabajando y no la veíamos en todo el día. Unos días tristes y agobiosos. Unas tardes hijas de puta. Por la mañana estaba en la escuela y aunque había mas niños y niñas y maestras y dibujos en cuadernos cuadriculados, de todos modos no me gustaba. Me gustaba cuando era el recreo y me ocultaba atrás de los tinacos en complicados juegos donde todos corríamos a escondernos en medio de gritos festivos. Me volvía de colores y desaparecía como humo mientras las miradas se fatigaban.
Quiero volverme de humo nuevamente y ocultarme detrás de los tinacos donde hay nidos de arañas y pequeñas sabandijas de dientes brillantes. Me las comeré a mordiscos con mi hambre infinita y visceral. No me importa que en la carrera tropiece y caiga escaleras abajo rebotando contra los filos pum pum pum y desmadre mis huesos de nieve derretida.
Me volverán a crecer dientes de perro para asustar a las niñitas de vestidos almidonados y lápices de colores. Les daré besos en la boca y echaré a correr escapando de la maestra que me ha descubierto, con mis veloces movimiento de brazos. Y nadie podrá alcanzarme. Ni aunque saquen manguerazos de agua fría para detenerme. Robaré refrescos de sabores para aliviar mi sed y el jodido entusiasmo que cosquillea y me obliga a seguir y seguir hacia esa deliciosa luz que instala la luminosa mañana.
Y aparecerá mamá para darme alimentos y terminar con esas tardes silenciosas y pendejas.
La serpiente tiene una voz desquiciante. Plañidera, ruega todos los días. Se enreda en mi cuello intentando ahogarme. Insiste sin cansarse. Serpiente, demonio escapado del sueño infantil, ¡basta! ¡no insistas! Mucho cuidado tengo de escucharte ¡Serpiente! ¡Farsante! Cierra por fin tus horribles fauces. Que no alcanzo a escucharte. Estas vieja. Arcaica. Escúchame decir esto ¡Basta! Nada tienes para mi. Nada tengo que escuchar. Detente.
Ella sabe que mi cuerpo quiere sentirla. Que esta cansado de ese escándalo sin sentido que alrededor como en una fiesta de insanos se desata. La serpiente sigue. Ajena a mis suplicas. Sabe que es cuestión de intentarlo ¡Serpiente!

Tengo una pistola en la mano. Si me dices que te apunte a la cabeza entonces todo se acaba ¿De donde sacaste todas esas historias descabelladas? Hace frío y afuera solo se ven sombras mientras todo duermen. Hace frío y parece que el camino es infinito. No puedo abrazarte porque el sueño me impide moverme. Entonces escapas feliz.
Buscamos como escabullirnos con una sonrisa y palabras amables.
Las paredes arrojan sobre nosotros historias insensatas. Se escuchan voces y algarabía ¿de qué manera estúpida se ha vuelto mierda el mundo para que todos aúllen a una?
Te abrazaré toda la noche aunque la noche sea apenas de tres segundos y nuestra respiración termine al instante siguiente. Te abrazaré como si un segundo sea un mundo entero.
Te doy besos en la boca.
Si yo tuviese la llave que vos, señor demonio huidizo, buscais, ¿qué estarias dispuesto a dar por una copia en plata?
Podrías atravesar tus pesadillas, quemar vivos a tus monstruos del otro lado de esa lluvia. Pero…¿que ofrecerías a cambio?
Escrito por magma en Diciembre 4, 2005 06:10 AM
Te doy mi vida como puede leerse en este bloG escapizo, con mis agobios y mis aquellares, con mis mentiras y mis dibujos, mis verdades y mis demonios. Te doy todas mis alegrias y mis temores.
Pero necesito La Llave Original. La jodida y auténtica Llave Original. Quiero atravesar al otro lado. Nada de copias en plata.