El sábado soñé con la muchacha que me gusta y que acabo de conocer y que tiene una voz grave y que me pone loco. Ella hablaba y aparecÃan en los pasillos espectros de fantasmas que se te echaban encima y tu tenias que correr para deshacerte de ellos. O volar, porque en ese sueño se podÃa volar por los pasillos. Entonces la muchacha hablaba con su voz grave y sensual que te ponÃa loco y los espectros aparecÃan y tu volabas escapando de ellos.
En otro sueño que acabo de tener unos cabrones se pasaban tirando balazos y matando gente mientras yo estaba sentado en medio de todo el mundo con Prescistias Pebicée dándome besos sin importarme un carajo que los balazos pasaron zumbando a mi lado. Prescistias Pebicée me daba besos de lengua y todo era como si al instante siguiente te fuera a tocar uno de esos putos balazos en la mera cabeza pero no me importaba y yo seguÃa dándome besos de lengua con Prescistias Pebicée ahà sentado.
Es una putada cuando eres chico y agarras a un gato o a un perro callejero y lo adoptas como mascota y te lo llevas a tu casa y le haces una cama y le das alimentos y te parece de puta madre porque esta muy chico, casi es un bebe, y se come las basurillas que le das y se acurruca y se duerme y tu nada mas te pasas ahà enfrente de la caja de cartón todo el tiempo mirando al animalillo ese ahà durmiendo y le pones un nombre y le bautizas jicotillo o tomatito o chubirito y piensas que es la criatura mas fantástica que te has hallado y estas feliz por haberle recogido y le alimentas y dejas que se duerma todo el tiempo y luego llega el alcohólico de papa (ese malnacido hijo de puta), y te lo arrebata y se lo lleva en la noche y tu no te enteras que lo va a tirar a los baldios porque no quiere alimañas “que ensucian la casa� =(

Amanece. Tengo entumida la nariz y tres monedas en la bolsa. Soñé que eran las once de la mañana y que salÃamos por la ventana. Atravesamos un rÃo y corrimos entre los árboles caÃdos.
Te dije mentiras y te convencà para que vinieras a la cueva de paredes adornadas (era un planeta fuera de otro planeta…). Tienes lunares en el ombligo y tus ojos me reflejan de cuerpo entero. Es medio dÃa y la luz del sol me vuelven reflejo en tus ojos nÃtidos.
Arriba, en el azul del cielo, vuelan pájaros extraviados y desaparecen los últimos arco iris del estÃo.
Arrugo mi nariz congelada. Ahora tengo hambre y doy saltos para despertarme un poco. Mi cama entre los arbustos.
¿Quién dijo que las escenas coloridas eran mentira?

Cuando empezó noviembre tuve un sueño muy raro donde estaba arriba de un edificio. Toda la gente vivÃa arriba de edificios altos. Y entonces todos nos quedábamos estáticos nada más escuchando. Y cuando se escuchaban los helicópteros corrÃamos a tocar las puertas para protegernos. Cuando desperté hice un dibujo de helicóptero. Todo el mes he tenido sueños raros. El dibujo del post pasado es de una ardiLLa.
Hoy salà del trabajo y habÃa luna llena. Caminé por la avenida Insurgentes desde el metro Chilpancingo y hasta el metro Insurgentes. La luna llena iluminaba las calles y era de noche y no hacia frÃo. Fui a ver a la muchacha que acabo de conocer y de la que me ando enamorando. La luna arrojaba sombras.
Era un planeta fuera de otro planeta dentro de otro planeta. Un planeta donde los sueños podian hacerse realidad. Donde pensabas algo e inmediatamente se materializaba frente a ti. Si tenias miedo aparecia un demonio y te comia la cabeza. Si tenias sed todo se volvia un mar entero y satisfacÃa tu sed. Si amabas a alguien entonces alguien aparecia y te comia a besos. Si tenias hambre el mundo se volvia de algodón dulce y te lo comias entero con tus diente filosos de perro.
En aquel planeta siempre habia luna llena y tu ibas y te dormias y soñabas que eras demonio desmadroso y gentil y que ayudabas a todos a conseguir lo que necesitaban y que nunca nadie padecia ni se agoBiaba y todos tenian lo justo y lo suficiente y todos se divertÃan y nunca nada estaba fuera de lugar ni tampoco aparecia descolocado ni demasiado confuso ^___^
En aquel planeta vivia
bellaCo.
Un dia bellaCo se enamoró

Cuando era adolescente un dÃa me enfadé con todos y me largué de la casa y subà a un autobús y como iba todo borracho me vomité en el pasillo. Luego llegué a media noche a San Luis Potosà y salà de la terminal de camiones y no tenia puta idea de dónde estaba y caminé media ciudad oscura durante horas y no hacia frÃo y las calles estaban desiertas y desconocidas. Asà hasta que amaneció. Cuando salio la luz del sol entré a un hotel y me dormà un dÃa entero.
Un dÃa quiero trabajar en una cantina de una ciudad fronteriza. Quiero levantar la voz cuando los vagos y los delincuentes se asomen en la entrada para decir: “¡Pase pase, pase señor, qué le vamos a servir!â€?. Me llevaré las mejores propinas y dormiré en un hotel de paso. En las calles estarán las putas y todos los dÃas me pondré mis botas, mi camisa planchada y mi cinturón de hebilla. Cuando sea fin de semana beberé cervezas y platicaré con las muchachas. Juntaré miles de pesos y conoceré a todos los festivos.
De mi trabajo no me gusta mucho cuando no hay mucho tiempo. Cuando te presionan para que termines las cosas. Uno va y piensa ¿con que quieres que me apresure? Y entonces pasas de lo correcto y escribes lÃneas de código asÃ, como se dice, al vuelo. Tu vas y las escribes y sabes que todo eso necesita unas cuantas corridas para detectar errores. Pero entonces resulta que no existe un departamento de pruebas. Y todo es como si las cosas quedaran pendientes. En un hilo. Y eso me caga.
Cuando es viernes me voy a la calle y no regreso sino hasta el lunes por la madrugada.
Casi no me gusta decir mentiras porque luego no recuerdo las cosas que dije y entonces sucede que la gente me sorprende. Me dicen: “¿recuerdas que dijiste tal cosa?�. Y yo me quedo desconcertado.
El problema es que nunca recuerdo nada. Nada. Es una lesión cerebral, supongo. No recuerdo lo que comà en la tarde. No recuerdo lo que sucedió la semana pasada.
Me gustarÃa que la vida fuera como una canción de Miranda. Solo asà estarÃa repitiéndola y cantándola todo el tiempo. Y la recordarÃa.
Si la vida fuera una canción seguro que no la olvidarÃa.
IrÃa por la calle cantándola todo el tiempo y repitiéndola y si alguien me detiene y me pregunta algo, cualquier cosa, le responderÃa de inmediato:
Pero dios no existe y la vida es una puta injusta arrabalera y desgraciada y yo no estoy a cargo.
Asà que no podemos sino instalarnos en la actitud correcta. Ya te digo: no puedo hablar de todo esto sino es en función de mi. Porque la vida me debe una ¿ves? Por eso soy un hijo de puta irresponsable y abusivo y pisoteo a quien se ponga enfrente y me como el mundo a mordidas de perro. Porque la vida me debe una. Y no me ha pagado aun nada. Ni un pedacito. Esa es la actitud. Y no tengo miedo. Ya estoy muerto. Me rompà la madre en 98 cuando me tire de aquel quinto piso. Todo esto ya nada más es extra.
Asà que estamos igual ¿ves? La vida nos debe una. A ti y a mi. Asà que déjate de preocupaciones estúpidas y ponte las putas pilas y suéltate de esa estúpida y horrible fijación y vuélvete irresponsable e hija de puta. A la mierda las responsabilidades y las preocupaciones que solo te matan y envenenan tu alma. La vida nos debe una.
Y nos la vamos a cobrar muy cara.
En el cielo hay pájaros volando encima de las nubes. Cuando llegan a una determinada altura ya no saben como bajar. Se ven como puntos lejanos erráticos y desamparados. Entonces suben mas y mas alto hasta que no pueden mas. Comienzan a chillar/aullar/ de esa manera tan desesperada como no te puedes imaginar. Acá abajo no se escucha nada. Solo se ven los puntos erráticos cada vez mas lejanos. Algunos pájaros ya no pueden respirar se ahogan y se mueren. Se quedan flotando entre las nubes. Los mas avispados, los que no han aullado/chillado/ y se han aguantado, siguen volando mas alto. Casi no tienen respiración pero siguen volando. Están aterrados pero no pueden detenerse. Algunos de ellos sangran. Se han vuelto blancos y no tienen plumas. En las alturas mas lejanas hace un frÃo terrible. Después todo se vuelve negro.