¿Has sentido cuando estas dormido y te pones sobre tu brazo y luego tu brazo se duerme y sientes comezón y cosquilleo en el brazo y la incomodidad te hace despertar y decir: “creo que me dormà sobre mi brazo” y te acomodas en tu cama de manera que tu brazo quede libre y se recupere y te vuelves a dormir y luego se te olvida y ya?
El jueves pasado me dormà tarde porque iba loco regresando de echar desmadre y el viernes me desperté para ir al trabajo y entre al baño y me di cuenta de que mi brazo estaba dormido y mi dedo meñique y el de a lado estaban dormidos y pensé que habÃa estado sobre mi brazo durmiendo asà que no hice caso y me bañe y cuando me acabe de bañar decidà que aun tenia mucho sueño y me regrese a mi cama a dormir mas.
Cuando me desperté a las 10 de la mañana mi brazo seguÃa dormido.
Aun ahorita que ya es lunes y casi media tarde mi brazo esta dormido.
Le platique a una colega el sábado que nos vimos y me dijo que era grave porque era el brazo izquierdo, pregunto si me habÃa enfadado recientemente y yo le dije que no, que casi nunca me enfado, y mucho menos recientemente; total: no le hice caso y seguà en el rol y tal. Pero le acabo de comentar la situación a mi compadre del trabajo y me dijo que en verdad si era grave y que me fuera al doctor. Dijo que era grave porque era el brazo izquierdo y cómo esta eso de que solo el dedo meñique y el de a lado están dormidos.
Tienes un doctor que te pueda atender ahora mismo - preguntó.
Y yo medité unos segundos y recordé al doctor que me atendió cuando me caà del quinto piso y le dije si y el me rogó encarecidamente para que fuera y de que no lo dejara porque era muy malo de que mi brazo izquierdo estuviera dormido.
Tengo miedo. Igual y si es grave y yo siempre dejo pasar todo.
Supongo que has tenido momentos en la vida que te han dejado asà como sintiéndote realmente vivo y en realidad disfrutando plenamente del momento. No hablo de las noches en que follas como conejo y te sientes de puta madre, me refiero a situaciones vitales que se presentan espontáneas y en donde tu eres figura principal.
A mi me ha sucedido algunas veces. Una que recuerdo fue cuando andaba como demonio con mis compas de la secundaria (hace miles de años) en la segunda sección del bosque de chapultepec y todos Ãbamos en bicis subiendo las colinas y bajándolas súper veloces. La historia es larga, pero todo culminó cuando bajamos a toda velocidad la súper colina mas pronunciada y se me fueron las cabras (y perdi el control) y el cielo era azul intensÃsimo y todo estaba lleno de luz y entonces corrà a reunirlas de nuevo (a las putas cabras) y baje la colina a más de mil y perdà el control, digo, de la pinche bicicleta y resulta que por la colina tambien bajaban coches a toda velocidad, (si, Ãbamos ahà maniobrando en una vÃa de alta velocidad en lugar de hacerlo en las áreas reservadas para los ciclistas) y perdà el control y bajé como demonio y me caà y rodé colina abajo con todo y bici y me rompà la madre totalmente (eso parecÃa) y un coche me atropelló y quede hecho polvo hasta debajo de la colina y todos mis compas de las bicis (éramos como siete) bajaron aterrados a ayudarme y el del coche que me habÃa aventado tambien se bajó y todos estaban peor que yo porque yo me levanté sin mas y no me habÃa pasado nada sino nadamas puros raspones en el brazo y en las piernas y en la cara toda raspada y el puto susto pero de peligro nada y solo la bicicleta quedo desmadrada y chueca. Todos me miraban súper asombrados porque ahà estaba yo desenfadado y muerto de miedo pero caminando y con vida múltiple. Uaaa. Después anduve de presumido, contando la historia a todo mundo.
La ultima ultima vez que Claudia me habló por teléfono fue hace más de dos meses. Me dijo que estaba en Agua Prieta Sonora, en una casa de refugiados o algo similar esperando a que se hiciera de noche para salir a caminar por el desierto. Se habÃa enganchando con una panda de cabrones para pasarse a estados unidos. Me dijo que tenia hambre y que le mandara dinero. Le dije que tuviera mucho cuidado y que no se agobiara y que fuera a por todo. Nos despedimos y le mande mil pesos por western union. No volvió a marcar.
Yo quede hecho polvo, por supuesto.
Pero leve, porque habÃan pasado como cuatro meses desde que la và la ultima vez, los últimos dÃas de diciembre que estuvimos juntos y nos abrazamos y nos dimos besos desesperados. Entonces no me habÃa dicho nada de los planes inmediatos. Sà habÃamos hablado miles de veces de todo eso y de que lo podrÃamos hacer juntos. Pero se adelanto y se fue a paseo sin anuncio ni previsión (como dirÃa el viejo colega).
Aquella vez, (la ultima ultima que hablamos por teléfono) me dijo que marcarÃa cuando estuviera allá y que por supuesto regresarÃa y me contarÃa todo (y es que yo le estaba disparando con mil preguntas acerca de cómo era aquello, cómo era el lugar en donde estaba, las gentes que estaban con ella, la luz del sol, la luna, si hacia frio, si podÃa bañarse, que podÃa comer allá y todo ese tipo de cosas), tu tranquis y mesurado, me dijo, que veras y regreso y te cuento todo.
Me quede pensando mil cosas pero luego se me paso porque finalmente ella estaba allá y yo acá y no podÃa hacer nada y para que agobiarme y apresurarme, que el mundo ruede, me dije y le mande mil pesos y luego ya seguà mi vida aquà en México DF la capital sin decir nada ni tampoco hacer demasiado escándalo ni eso.
Luego el fin de semana me volvió a marcar. Si, el pasado puto fin de semana.
Re-de-pente estoy asÃ, todo sosegado y portándome bien y grabando mas podcasts y “mirando al futuroâ€?, bah, y entonces va y suena el teléfono. Y era ella. Me dijo que estaba en Georgia y yo me morÃa porque pensé que nunca mas sabrÃa de ella y ahora la estaba escuchando en el teléfono y me dijo que estaba estudiando y aprendiendo a comunicarse allá y le dije que colgara que yo le marcaba y me dijo que me saldrÃa muy caro que mejor asà y ya y platicamos y resulta que no tiene planes de regresar y tal vez regrese en un año o dos y le dije que la querÃa mucho y que la extrañaba y que extrañaba sus nalgas y le pregunte si seguÃa estando delgada y me dijo que si pero que no podÃa hacer ejercicio porque le pregunte pero que de todos modos estaba delgada y que si comÃa pero que estaba delgada y me la imaginé y se me hizo agua la boca y le dije que querÃa meterle mano pero que estaba muy lejos y ella se cagaba de la risa y luego ya nos despedimos y prometió marcar por teléfono la semana siguiente o sea el próximo sábado y tal.
Desperté y no era yo. Era una persona mas cool y desenfadada. Estaba lleno de energÃa y contento de una manera diferente. Entré a la regadera y me di el baño mas cachondo que me habÃa dado jamás. Hasta me tallaba la barbita que tenia, que tenia yo que habÃa despertado, no yo, sino el que habÃa justamente despertado, el que despertó contento y demasiado diferente y que se bañaba y cantaba y no dejaba de sonreÃrse. Me puse unos zapatos nuevos y me comà un desayuno y me largue a la calle y tenia unos lentes oscuros porque habÃa sol y luego subà al coche y recuerdo que todo el tiempo fue de mañana porque la luz del sol siempre estuvo ahà y no hacia calor ni nada de eso sino más bien todo estaba fresco y me detuve a comer en una calle donde habÃa árboles y mesas afuera y comà de todo y aunque luego me fui de nuevo y subà al coche recuerdo que el hambre no se me quitaba y tenia mucha pero decidà irme y subir al coche y luego en una esquina habÃa una señora vendiendo galletas de animalitos pero la señora era una muchacha y le compre cinco galletas y arranqué y luego pasé el acueducto donde habÃa caÃdas de agua en medio de la ciudad y me comà las galletas y me dio sed. Y pase a lado de unas estatuas de leones y habÃa un lago y patos y una avenida sin final donde a los lados todo era como visiones porque era una exposición urbana y habÃa fotos antiguas de la ciudad cuando todo no eran sino paramos y señores de trajes y bastones y me detuve a comprar una hamburguesa y tambien a beber agua y luego me fui y recorrà la avenida completa.
Y recuerdo que todo el tiempo tuve hambre y mis lentes oscuros y mi alegrÃa infinita.
Un podcast es un archivo de audio que te puedes bajar a tu computadora para escucharlo. A mi me parece un audiopost pero con más tiempo y mucho más pensado.
“Hay podcasts sobre tecnologÃa, música, recetas y sobre otros temas. Alguna gente prefiere usar un guión y otros hablan a capella y de forma improvisada. Algunos parecen un programa de radio, intercalando música, mientras que otros hacen podcasts más cortos y exclusivamente con voz. ¡Igual que con los weblogs!”
Yo puse i am the walrus y me puse a leer mi guión y afuera sonaban los cohetes de los vecinos y era domingo y estaba experimentando y al final salió el podcast de abajo.
Podcast 1 :: I am the walrusss (2.1 Mb)
Podcast 1 :: I am the walrusss (4.8 Mb)
Son dos versiones del mismo podcast: el de 2.1 Mb, si tienes una conexión de baja velocidad y no quieres esperar demasiado. Pero mejor bájate el de 4.8 Mb, los cohetes se escuchan mejor.
Lo que me gustaba mas era correr y ocultarme. En las competencias de niños corrÃa y me impulsaba con la mano derecha haciendo como un torbellino. Asà ganaba todas las carreras. Me gustaban los dÃas de festival porque comÃa cosas, habÃa puestos de comida y tiendas y me compraba tacos y me los comÃa solo. Un dÃa me caà escalera abajo por ir corriendo. Rodé los escalones. Contaban que en los salones derrumbados de la parte vieja de la escuela asustaba el diablo. Cuando era la hora de la salida me iba caminando a mi casa por las calles de la colonia. Pero ya me habÃa comprado enchiladas con la señora negrita de culo enorme. Algo esencial para mi es la comida. Años antes mama nos dejaba con una señora que nos cuidaba y las horas de media tarde se nos hacÃan eternas, hasta que mama llegaba e inmediatamente nos daba comida, son los recuerdos mas cálidos que conservo de esa niñez lejana. MI papa el alcohólico se habÃa ido y la vida comenzaba a ser menos violenta. CorrÃamos en el recreo a ocultarnos y yo era el que mejor se ocultaba.
El juego consistÃa en reunirnos todos, luego uno, El Elegido, contaba una numeración eterna mientras los demás corrÃamos a ocultarnos, habÃa dos patios enormes y llenos hasta el tope de niños, era la hora de recreo. Entonces corrÃamos al otro patio y nos ocultábamos detrás de los árboles o detrás de los niños. Justo entrar al patio para encontrarse con el pasillo ese que conducÃa a los salones, mas allá estaba el patio. Entonces yo solÃa hacer trampa y no me ocultaba, bueno, me llegaba al otro patio y al corredor y me sentaba justo a lado de una de las primeras columnas, justo en la entrada al patio, confundiéndome entre los niños que comÃan cosas y platicaban y nada mas ahà se estaban. El Elegido nunca me encontraba. La entrada al patio era el mejor escondite del mundo mundial, el ponerme frente a sus narices: entonces El Elegido se llegaba al patio donde todos estábamos ocultos, miraba por sobre la cabezas y comenzaba a distinguir en la lejanÃa figuras ocultas detrás de los árboles, detrás de los otros niños. Y nunca imaginaba que yo estaba ahà frente a el, a lado de el, fingiendo ser un niño cualquiera que no participaba de sus juego ni tampoco le conocÃa ni temor sentÃa de ser encontrado: ¡ah, te encontré te encontré ahora TU eres El Elegido!

Cuando iba a la universidad no me gustaba cortarme el cabello y casi iba de jipi y todo hecho polvo mugroso y apático a las buenas costumbres porque ni me bañaba y si era un piojoso con mis libros de Rimbaud y Verlaine y Cortazar y demás compadres y no salÃa de la biblioteca y platicaba con mis colegas acerca del ejercito zapatista de liberación nacional y de la corrupción y fumaba mariguana y no me cortaba las uñas ni tampoco me rasuraba frecuentemente, tenia una novia mugrosa igual que yo y aullábamos rolas de santa sabina y de rock mexicano y caminábamos el tianguis del chopo y nos gustaba rockdrigo y otros iguales y tambien leÃamos a Jose AgustÃn y a Parmenides Saldaña y por supuesto que éramos fanes de Bob Dylan y de Janis Joplin y de los Doors y de Todos Los Colegas Drogados, no tenÃamos dinero y de todos modos ahà andábamos todos miserables y desmadrados con ideas mensas acerca de La Vida y de Sus Consecuencias mas inmediatas, Ãbamos a marchas y una vez nos juntamos con unos colegas que organizaron una huelga que cerró por dos meses la universidad, las canallas habÃan tomado por asalto las instalaciones y las cerraron y se quedaron a vivir ahà y nosotros con ellos y en las noches de luna recorrÃamos todo el campus y los salones vacÃos y los corredores y estabamos felices porque no habia maestros ni clases ni tareas ni obligaciones todas agobiosas y hacÃamos fogatas y nos dormÃamos en cualquier lado y comÃamos lo que hallabamos y ni nos importaba el dÃa siguiente ni el dÃa actual ni nada acerca de ese tema aburrido y pasado de moda.
Pero ya no. Ahora es el 2005. Ahora tengo un blog.
El fin de semana limpie todo. Barrà debajo de la cama y acomodé todos los libros. Puse los cds en sus cajas y las pelÃculas y los programas y las canciones. Arregle mis audÃfonos que no se escuchaba una bocina. Enrede los cablecitos y los guarde en su caja. Tire todo lo que no sirve. Las botellas y los ceniceros. Lo que no sirve a la basura, fue la premisa. Llene tres bolsas para el infeliz del señor de la basura. Porque también arreglé mi ropa, la doblé y la colgué y tire tres pantalones y dos camisas y mi vieja chamarra toda desmadrada desgastada hecha polvo y puros hilachos.
Mientras me ponÃa manos a la obra puse en la compu y el aparato de sonido puro rocanrol estridente a todo volumen. Seguro que este fin de semana los vecinos me odiaron. La mejor parte fue cuando sonaron los tamborazos del Drum Solo con Led Zeppelin a todo.
Es que voy a parar. Dejar el puto desmadre y tal. Desde que se fue Claudia me valió madre y cada fin se semana me ponÃa loco. Cervezas y cigarros eso. Y canciones desmadre y aullidos y amigos y más cervezas y asà todo el fin de semana. Pero ya me canse. Claudia no regresa y ya me canse. Recientemente leà en un blog (un tagboard) una frase que se ajusta extrañamente, es el mismo tema (ese de miles de tragos y desmadre) “alma: ni loca!….no tengo nada contra mi cuerpo” Y si, ya me anda saliendo una pancita. Ya me canse. A la mierda el aquellare. Ya me canse.
Y ahora para ustedes, en directo desde México DF la capital, y sin más demoras ni dilaciones, les entrego a jiCote comiendo alimañas.