El otro dia estaba mirando blogs y tomando cerveza. Era jueves y miraba blogs y escribÃa comentarios y luego miraba mas blogs y tomaba más cerveza. La noche era de lo más normal y entonces me levante a apagar la luz y a poner la lámpara. Luego seguà mirando blogs y entonces una mosca empezó a volar a mi alrededor. Era una mosca muy latosa: zumbaba zumbaba y literalmente volaba a mi alrededor. Recién me compre una nueva cama y la puse en un rincón del cuarto y a lado puse el mueble de la PC de modo que cuando casi quedo en coma frente al monitor pues nada mas me acurruco de lado (literalmente de voy de lado) y me duermo. Pues entonces esa noche estaba mirando blogs y la mosca zumbando a mi alrededor, en ocasiones revoloteaba arriba de mi cama y se ponÃa a rascarse a si misma de ese modo tan peculiar como las moscas se rascan asà mismas con sus patas negras y todo es como si se estuvieran limpiando las narices si acaso las moscas tuvieran narices como las tenemos nosotros, yo creo que las moscas no tienen narices y los pelos que tienen abajo de los ojos siempre les molestan y les pican y a veces les hacen cosquillas y por eso las moscas ahà nada mas se andan toqueteando enfrente de sus ojos saltones.
El caso es que la mosca esa se ponÃa arriba de mi almohada y luego volvÃa a volar y cuando se quedaba quieta yo le daba con mi cuaderno de viajes pero nunca lograba atinarle porque la mosca volaba como demonio y ahà estaba yo tirando cuadernazos a medianoche con la luz del monitor y la lámpara iluminándome frente a mi cama nueva.
Entonces decidà pasar de la mosca y me canse en realidad y decidà seguir mirando blogs. Destape otra cerveza y le puse un comentario a ruru, acerca de que siempre esta feliz y zuum zuum zuummmm como abeja bajo el sol.
Asà entonces dieron las 2 de la madrugada y la mosca seguÃa volando a mi alrededor o arriba de mi cama como si fueran las dos de la tarde y entonces fue cuando me dio sueño: comencé a cerrar ventanas y a ponerme offline cuando la pendeja mosca decide zumbar justo a lado mÃo donde tenia mi mano tramposa. Le cogi de un movimiento veloz y descubrà con sorpresa que la habÃa pescado, la tenia en mi mano. Y apreté y apreté y apreté y luego azote mi mano: la puta mosca salio volando como diciendo “eh hijo de puta no me has hecho nada”.
Pero le habÃa jodido, se fue al piso y ahi comenzó a revolcarse: zumbaba y se revolcaba y aunque le picaban los pelos enfrente de sus ojos donde deberÃa tener una nariz, aunque le picaban esos pelillos no podÃa ya rascarse con sus patas negras porque era muchÃsimo peor el dolor que la enfadosa mosca sentÃa en todo el cuerpo de mosca que tenia porque le habÃa (yo mismo, digo) le habÃa destrozado todo por dentro con los apachurrones que le di por zumbona y enfadosa.
Entonces ya pude irme de lado. Me fui de lado y me dormà mientras la PC se apagaba.
Hoy no tuve que venir formal al trabajo, es viernes. Toda la semana llegue tarde. Caminar desde el metro Chapultepec hasta la Condesa y la calle de Amsterdam no es cansado. Me divierto. Los dÃas has sido completamente de sol y cielo azul intenso. Y caminar caminar y pasar por el parque España y luego el parque México. Y ver a la gente y a las ninfetas y beber agua mientras camino. De todos modos vine casi casi formal, no importa, mis zapatos limpios y mi camisa blanca, se me olvido peinarme. Estos dÃas me sol, marzo-abril me ponen de muy buen humor, casi optimista, triunfador y energético. Lo único malo de todo esto es que tienes que venir a trabajar. Si el mundo fuera justo ya nos hubiéramos puesto de acuerdo para no trabajar en dÃas como estos. AmanecerÃa y todos correrÃan a la ventana, esperar a ver el sol ¿será dÃa nublado? ¿será dÃa soleado?
Y cuando las cosas se definieran: dÃa soleado, todo mundo se pondrÃa las ropas mas ligeras y saldrÃa a pasear por las calles y a divertirse. Y todos se reunirÃan para platicar de las cosas esenciales y a escuchar música o decir chistes, mas tarde a tomar cerveza y a poner música y a bailar y a seguir con los festejos.
Pero no, uno tiene que trabajar.
Me irÃa de vacaciones pero tengo que trabajar. Nunca he estado bajo un contrato ni he tenido ese tipo de cosas que tiene la gente normal, como seguro medico y seguro social y vacaciones pagadas y tal. Es la desventaja de trabajar de independiente. Pero no importa. Tengo dinero. Eso compensa.
De todos modos, yo andaba diciendo de los dÃas de sol y de lo injusta que es la vida porque uno no puede disfrutar completamente de ellos (de los dÃas, pues) y luego recordé las vacaciones de semana santa y la gente que se va de vacaciones y me dio envidia. Soy un puto envidioso. Bueno, a veces soy un puto envidioso. Si me descuido se me sale lo envidioso y me pongo a despotricar contra la gente inocente. DeberÃa tomármelo mas con calma. Pensar las cosas antes de escribirlas. Mesurado y reservado. Consecuente, digo yo.
Bueno pues, si mañana sábado es dÃa soleado, ya la hice.
Entonces toda la vida eran las tardes de fin de semana. Ya no recuerdo los detalles precisos. Un dÃa me dormà de rodillas recargado en la cama y papá no me corrió ni nada.
Entonces el serrucha la madera y construye complicadas estructuras. Aprovecho el desorden para robar los libros, repasarlos ensimismado. Papá no esta borracho aun y me deja hacer. Son mejores las historias inverosÃmiles que andar afuera. Los zapatos se me han terminado y tengo raspones y rajaduras. Aunque tengo hambre. Pero mejor esperaré a que papá termine y se duerma borracho. Mientras escandaliza con sus clavos y su martillo me deja estar a su lado. Creo que esta contento. Quiero preguntarle acerca de los libros, de los tipos de casas rodantes, de los motores modernos, las señales de transito, del sistema solar y las lunas en otros planetas, de la corriente eléctrica y los experimentos con gasas y ranas muertas, pero no quiero que se enfade.
…
Hoy papá no discute ni maldice ni manotea enfurecido. Se ha pasado la tarde con ese librero y alrededor ya hay muchas botellas vacÃas.
Es muchÃsimo mejor asÃ. Cuando se enfada y vocifera no. Me agarra con zapatos o con botellas si me ve merodeando. O se vuelve demonio si me descubre rasguños y moretones, cuando tengo chichones y rajaduras. Ya no voy a pelearme allá afuera, esquivare las piedras y los rasguños.
Hoy me quedare con los libros y esperare a que el demonio se duerma, luego robare un vaso de leche de la cocina.
JicoTiLLo era un gato tranquilo y mesurado: nunca me daba lata y tal, se largaba y ya. Se comÃa lo suyo y después se iba sin hacer demasiado aquelarre. Me caÃa bien porque cuando llegó estaba hecho polvo. Y sobrevivió. No me dio lástima ni tampoco ese tipo de cosas. Simplemente me sorprendió verlo todo desbaratado. De fijo los gatos me cagan. Por mugrosos. Los gatos son roñosos y apestosos. Un gato transmite enfermedades y puedes morir por tocar uno de ellos. Lo mejor es mantenerse apartado y en realidad alejado y tal.
Además, un gato es ocioso por naturaleza. JicoTe me caÃa bien porque era todo menos ocioso. Bueno, era gato gandalla y parrandero. Nunca le veÃa cerca y todo el tiempo andaba echando desmadre en las azoteas y peleándose con sus colegas. Y regresaba arañado y desmadrado y no entendÃa y volvÃa a largarse y todo era para el un continuo y auténtico desmadre.
JicoTe JicoTiLLo era todo menos uno de esos gatos gordos y perezosos e hijos de puta que salen en la televisión y que se alimentan con esas pastas caras que venden empaquetadas en cajas lujosas y con fotografÃas de gatos melosos de ojos luminosos y como soles coloridos. Y ves la televisión y ves los gatos gordos y asquerosos y ves a sus dueños felices y orgullosos e igual que sus gatos: todos gordos y hechos polvo pero felices y maquillados y hablando de las bondades de las pastas esas que ponen mas gordos a sus gatos y mas hechos polvo.
JicoTe JicoTiLLo no. Un dÃa se largo y desapareció.
Voy caminando por la calle donde vivo y un perro negro (como esos perros negros que parecen demonios y te pueden destrozar de un mordisco) me gruñe y tengo miedo y me empieza a seguir y entonces corro y el echa a correr detrás de mi. Como el perro no se me despega me resigno a ser mordido y detengo el paso y el perro muerde mi mano derecha pero en ese instante adivino que la mordida de perro no me dolerá. El perro solo querÃa ser mi amigo para protegerme.
Y vamos por la calle donde vivo frente a la farmacia y un tipo nos mira feo y otra vez tengo miedo. Mi perro me defiende. Ese tipo que nos mira feo es mas grande que yo y tiene un perro mas grande que el mÃo. Y entonces estoy obligado a hacerle caso pues de otro modo me lastimará. Pero no recuerdo que me quiere vender. Sólo hojeamos viejas revistas recortadas donde parece que habÃa mujeres desnudas.
Llega un señor con su hijo mudo (igual de grande que el) y pide que el tipo este le cure a su hijo. Y el tipo ese lo cura cantando una canción de los Beatles.
Recuerdo que cuando al principio de todo el episodio voy caminando por la calle donde vivo, yo juego a saltar mientras camino. Cuando el perro me persigue yo intento volar y lo logro, pero el perro tambien puede volar asà que ya me resigno a que me alcance porque me doy cuenta de que puede hacer lo que yo haga.
Entonces cuando el tipo ese que nos miraba mal se pone a curar al hijo del señor ese, cantando una canción de los Beatles, mi perro y yo escapamos dirigiéndonos “al este� volando apresuradamente.
Justo antes de echar a volar escapando del tipo ese y mientras esperábamos a que el tipo se descuidara y mientras cantaba su canción de los Beatles mi perro descansaba su cabeza encima de mi pierna izquierda. Eso lo se porque ahora que recuerdo todo y escribo este post recuerdo que la cabeza del perro en mi pierna pesaba.
Tengo la sensación.
Ayer y por poco y me doy en la cabeza. Estaba todo en estado semi-comatoso pero me di cuenta. Y es que recién me compre una cama nueva y la acomodé en un rincón cerca de la ventana. Puse a lado el mueble de la pc y ahà dejo un cigarro prendido a veces y me lo fumo mientras dormito.
Arriba esta en donde pongo los libros y a veces he pensado que si un dÃa tiembla y se mueve la tierra y es un poco fuerte todo entonces el librero arriba de la cama se me caerá encima mientras yo duermo. Y es que hay muchos libros arriba de el. De cierto que al menos me descalabra.
El sábado por la noche me quede hasta tarde platicando con la gente y luego fui a dormir. Entonces el domingo por la mañana eran como las cinco mas o menos y que me despierta el zumbido de la pc, me levante a apagarla (habÃa olvidado desconectar todo) y luego volvà a dormir. Media hora después me acomode del lado izquierdo de mi cama y que me voy para el frente y si no abro los putos ojos me doy con el puto mueble de la pc y me rompo el cenicero en la frente. Pero abrà los ojos y me salve.
Me ando fumando un cigarro mientras me acuerdo. Super suerte que tengo.
Quedas callada.
Caminas.
Entonces te abrazo y piensas que me he vuelto loco.
Son los dias soleados de abril.
Yo te voy a decir lo que es la vida. Una puta construccion mental donde todo el tiempo te lo pasas esperando a que el viento sople a favor ¿Y cuando sopla a favor? En tus putos sueños. Mientras tanto vas y despiertas y sudas y te lo montas y te agobias y sobrevives en medio de una agobiosa nube de monos atrabiliarios todo ellos preocupados por obtener lo suficiente para si mismos sin importarles que pisan a todos a su alrededor y en realidad ávidos y egoÃstas y ambiciosos y odiosos y enfadosos. Entonces el puto viento nunca sopla a favor y tienes que respirar todo optimista y triunfador para que la vida hija de puta no te vuelva mierda desmadrada al final del dÃa. Y respiras como animal antiquÃsimo y sigues y sigues y sigues y al final…
| (al puto final, te lo montas y consigues pasar de la mierda de vida que los demonios insensibles nos han instalado) | (O terminas echo polvo y en realidad frustrado y vuelto mierda creyendote la mentira esa que te han instalado) |
…esa construccion mental dentro de nuestras cabezas y que nos hace pensar y agobiarnos y nos pone el mundo frente a nuestras narices, ese mundo hostil fetido y lleno de traumas y deseos inalcanzables, esos demonios hijos de puta que saltan de un lado a otro como agobiosas sombras negras insensibles e inalterables y que nos devoran la esencia a cada instante de nuestras vidas