Creo que la sucia y retorcida idea de mà mismo la tengo desde chamaCo. Cuando iba al preescolar. Recuerdo que cuando eran las fiestas escolares me disfrazaban de lo-que-fuera. Cuando participaba en bailes y festejos conmemorativos. Ahà estaba yo, solo con mi idea del mundo. Totalmente avergonzado de salir a la calle disfrazado de vampiro, o de diablo, de perro o de viejito. Y mama diciéndome menso y acicalándome y pintándome bigotes de gato y metiéndome en el puto disfraz peludo aquel (y el alcohólico de papa, el puto borracho ese, cagándose de risa)
A estas alturas me arrepiento de todos mis pecados. Ja.
Quisiera haber sido un chamaquillo desmadroso y vacilador. Uno que no se avergonzaba de nada ni andaba por ahà todo tÃmido y acomplejado. Uno que saliera a las puTas calles de la ciudad entera disfrazado de calavera y pidiendo un cualquier cualquier (para lo que se ofreciera y tal) a la puta gente pendeja que anda paseando por las calles en un súper sábado soleado en vÃsperas del dÃa de muertos. Por ejemplo.
Nada, que andaba en la caLLe y re-de-pente, asÃ, como visión inducida, que la miro a la niñita, una brujita pretty cooL y amigaBle. Tenia la calabaza y andaba pidiendo su calaBeriTa con su compadre un calavera.
Esto en México DF, la capiTal, es muy de puTa maDre. Jodidas visiones gloriosas, digo yo.
Entonces los niños se disfrazan y con la calabaza o la calavera van por la calle pidiendo una moneda, un cualquier cualquier, lo que sea es bueno. Y es de puta madre que todo eso suceda en el mero centro histórico, D.F., la capiTal y eso. Calaveras por todos lados. Calaveras en una plato, en una silla, en una piñata, en el café, en las ventanas, arriba de un taxi, en los vestidos, en los dulces anaranjados, en los pasteles, en el ombligo, en un collar, en un perro, en un taco, en el cielo, en las flores, en una canción, a la vuelta de la esquina, abajo y arriba, y adentro tambien, en el agua de horchata, en los gatos, en las abejas, en una sonrisa.
En la luz de sol.
Ah, y mi obscena y enferma y sucia y retorcida iDea del MunDo aun la tengo. Eso ya no se quita. Te mueres con ella.
Es solo que aprendà a ignorarla a la muy capuLLa. Y ya.
(Nunca he sabido cómo se escribe una “calaverita”, que chiste tiene o de qué va ese asunto. Nunca. Ni me gustan. De todos modos escribà eso que para mi es una calaveriTa. Ja.)
Escribà una mas para Bycho!
(GraCias a arBol por sus calaveras de Nueces, bellaCo Y Büilare y mis compas de Lo mejor de Todo)
Ahora bien. Sucede que cuando vas de ñoño e imprevisible imbécil bien portado, con la idea en la cabeza de abandonar todas esas malas costumbres que te dejan echo polvo, putos tragos y golpes de pastas y platicas eternas con el faje mas a mano, ellas, diGo, cuando decides hacer las cosas bien y nada de aquellarres, entonces Claudia te marCa a las once de la noche y te dice que es demasiado tarde para regresar a casa, allá a Puebla, y sales frenético y desorbitado para recogerla y entonces deciden pasar la noche juntos pero que demasiado aburrido una noche juntos asà nada más mirándose las caras de mensos cuando es sábado y allá afuera todo relumbra y escandaliza. Y no es que te cansaras de besarle arriba de las nalgas, donde le huele a jabón, y estar asà toda la puta noche escuchando el radio y mirando la tv muda y los relatos de sus andanzas en la caSa LoCa y los enfados y pleitos y también los chistes y las risas y todo eso mientras tu estas ahà nada más plantado frente a la eSencia y tal, digo, para todo hay tiempo y los momentos fundamentales de la vida bien pueden esperar sentados a que todo se acomode sin demasiadas y elaboradas suertes de manos (¿o monos?).
Asà que van y salen y echan desmadre y se intoxican realmente metiéndose toda clase de sustancias imposibles y Ella se ha arreglado lo suficiente frente al espejo mientras tu hacÃas llamadas telefónicas y le platicabas del hambre que tenias y también le contabas aventuras sacadas de algún libro olvidado, de modo que al final casi han decidido no salir y quedarse ahà juntos besuquendose (putos besuCones) en un loop infinito y abrumador y en realidad hipnotizante y aletargador. Fua!
Pero mejor salen. Ã?ndate cabrón, recuerda que tienes que trabajar el dominGo, puTo NuEz, recuérdalo. Te tomaste el jueves. Recuérdalo cabrón. Asà que rechazas la enésima pastiLLa y mejor bailas y Ella esta vuelTa loCa y casi te convence y en realidad te ha convencido desde el principio y la música y el estruendo y la inconsciencia es total, siempre ha sido asÃ, siempre, que rueDe el mundo, que rueDe, porque mañana vas a estar muerTo y mejor lo disfrutas ahora o al final terminaras viejo, panzón, arrugado, mirando el puto fútbol los fines de semana, lleno de ideas hechas y contando las putas monedas para la mensualidad del coche.
A la mierda señor.
A la puta mierda. Me volvà demonio. Puto demonio de capa y colmiLLos de perro. Demonio simpatiCo hilarante amoroso y besuCón.
Que rueDe el munDo porque La Luz Del SoL ha regresaDo.
(ándate al Cadáver eXquisito)
Actualizacion: Y ya puestos mira la nueva historia de bellaCo y Büilare y el dÃa único de invierno ¡hay dibuJo!
Cuando estaba Claudia Ãbamos a comer todas las tardes, casi todas, aprovechando la hora de la comida. Me iba hasta su trabajo y nos veÃamos. Platicábamos de cosas y pedÃamos pollo, sopa de tortillas y luego ate, nos gustaba el ate. Luego el fin de semana pasábamos las tardes juntos platicando mientras ella lavaba ropa o yo limpiaba el departamento, mas tarde salÃamos a comer, pollo de nuevo, al centro histórico. No salÃamos del centro histórico. ComÃamos en Isabel la católica (la calle) y caminábamos por san Ildefonso, nos llegábamos hasta tepito mirando los puestos ambulantes. Mucha gente. Nos gustaba meternos al cineclub de san Ildefonso donde daban pelÃculas en blanco y negro, vimos varias de tin-tan y otras del cine mexicano, una donde hay muchos camiones y el chofer echa desmadre en la lÃnea de autobuses transportando gente y peleándose con sus compadres.
Caminábamos por circunvalación y nos llegábamos atrás del palacio nacional por las calles viejas llenas de gritones vendedores, un dÃa compre un súper reloj por cien pesos muy chingón que tenia correas azules muy elegantes, era un reloj fino que me vendió un ambulante. Nos gustaba ir por esas calles porque veÃamos las casas antiguas y casi derrumbándose donde vive la gente feliz que corretea en las calles ganándose la vida, por donde esta la academia de San Carlos y el Claustro de la merced.

Un dia tuve un sueño donde vamos recorriendo esas calles y en todo nuestro alrededor vemos ruinas antiguas de civilizaciones desaparecidas, como pirámides y grandes construcciones de Ãdolos y dioses.
Cuando pasábamos a lado del templo mayor y veÃamos las ruinas de las antiguas pirámides que los sabios del paÃs escarbaron en 1970 justo a lado de la catedral nos lo pensábamos mejor y concluÃamos que en todas las construcciones del centro histórico es de seguro y de cierto que hay, debajo de ellas, mil pirámides construcciones antiguas y toda una civilización enterrada sobre la que a diario caminamos y no podemos ver.
Otro dÃa Claudia me contó de un sueño diferente que tenia donde vamos caminando por la calle de Moneda y esta oscuro porque es de noche y entonces decÃa que vamos caminando y a nuestra izquierda el palacio nacional y a nuestra derecha las casonas antiguas y es de noche pero todo se ve muy claro, las casas y la calle, y caminamos en dirección al zócalo…
“y entonces nos acercamos al zócalo lentamente y no hace frÃo aunque es de noche, y la oscuridad aparece matizada por la iluminación de las casonas y la iluminación de la catedral y de todo el zócalo tambien y entonces llegamos al zócalo y todo esta despejado y no hay gente y nos acostamos sobre la plancha del zócalo mirando hacia el cielo que esta negro nos acostamos mirando hacia el cielo negro azulado y de pronto empiezan a salir luces en el cielo son como fuegos luminosos de explosiones lejanas y todo es hermoso porque el cielo se nos caen encima mientras estamos acostados en la plancha del zócalo y se nos cae como una lluvia estridente de luces y chispas alegres e inofensivas”

Es la calle de moneda. Si caminas derecho llegas al zocalo.
Con Claudia todo era de sueños y recuerdos y platicas todo el tiempo e historias jaladas de los cabellos como cuando le quedaban basurillas en los dientes porque abrÃa con la boca los dulces del niño y eran de colores y cuando hablaba le decÃa mÃrate como andas y nos reÃamos mucho.
Y asà siempre, mientras caminábamos recorriendo la ciudad entera, el centro histórico sobre todo, México D.F., la capital.
Luego Ella se fue.
Y ya.

Es el zocalo y hay luces porque es de noche.
Y ya, digo, que anoche acaba de regresar, justo anoche, lunes y tal, y todo fue de puta madre, como siempre, y tu qué, y tu qué, y tu qué, me decÃa, y yo, ah, no te pases, por qué dices.
Y asi siempre.
Fua!
Lo mejor de todo es cuando va y sale el sol. Cuando el dÃa esta hecho polvo y llueve todo el tiempo no. Como en la semana. Puta semana agobiosa. Ahora no. Es sábado y estaré todo el dÃa en casa. En mi jaula y tal. Pase la puta escoba y esto quedo tan limpio que podrÃa sonrojarme. Pero ya. Ahora tengo hambre. No he comido nada en todo el dÃa. Desperté temprano y me fui al auditorio nacional a preguntar por unos boletos para el puto concierto de los Doors y de Ian Astbury. Pero me jodÃ. Eso me pasa por estar desconectado de la vida común y corriente de la televisión y el radio. Por pasarme horas frente al puto monitor conectado a internet. Sucede, digo, y apenas me entere de ese evento en la semana escuchando la radio, pura enferma casualidad. Un video de los viejos Dorros y el Ian Astbury me la baje con kazaa hace semanas y la verdad que si se lo montan. Un concierto de esos si me llama, nunca fui al de la Cura ni pienso ir a los que se hagan de Quien-Sea. Me da gueBa, infinita y celestial, demasiada gente, demasiado espectáculo. Por tan poca cosa, digo yo, el robert smith es bueno, pero me la trae floja en vivo. Las rolas si. La mejor es Love Cats, puta rola me mata. El de los Dorros no. Esos son los Jefes. Me quito el sombrero me bajo del caballo y lo diGo con todo respeto: esos gueyes rulan. Pero no alcance. Bah.
Le hice una foto al iPod.
Ando listeneando un cd que me pasaron del Trio Matamoros. Son puras rumBas, la mejor es Mata Que Dios Perdona. Y la de Nadie Se Salva De La Rumba. Dan ganas de bailar.
Y si, buscare alGo de comer.
Khandika lo definió mejor: un bloG es un planeta fuera de otro planeta dentro de otro planeta.
Esta el planeta Ru ru, el planeta Mergruen, el planeta ArBol, el planeta Sherezade, todos los demás planetas que ya mencione en otro posT
Pero habÃamos quedado desde una semana antes. Asà que no me esforcé mucho en verla los dÃas anteriores, llenos de gente y ocupaciones y preocupaciones vanas groseras pueriles y un poco necias. Solo eche un poco más de desmadre comiendo por las tardes en aquella cocina con ventanales y una televisión donde la gente se arrebujaba ora en las mesas llenas de comida humeante ora en los ventanales para ver la televisión y la manera en que todos comÃamos como cerdos buenos, inofensivos y trabajadores. En aquel lugar la gente era asidua de la televisión asidua de la comida y asidua de las de las conversaciones en cafés al aire libre donde Ãbamos a meternos despues de comer y decir, intercambiar opiniones acerca de las muchachas ellas deliciosas que veÃamos pasar por los ventanales esos transparentes y demasiado solidarios con esta curiosidad que tiene uno dentro de las venas tatuada con hierro candente y que nunca se podrá quitar ni caso tiene luchar contra ella y lo mejor es dejarse ir, el flujo, el ritmo ese con el que ellas caminan y platican entre risas y disparates.
Entonces cuando se hizo de noche y el fin de semana se volvió real y ahà estábamos todos juntos listos a mandar a tomar por culo los agobios y las necedades me escabullà para poder encontrarla. Las luces de la gitana y la música llenaban el callejón ese donde quedamos de vernos. HabÃa borrachos alrededor y miserables en las rejas, luces aun pues los faroles iluminaban las calles y la señora vendiendo tamales y atole ya habÃa llegado.
Ella estaba platicando ahÃ, esperando a que apareciera. Siguió platicando como si no me hubiera visto y todo fuera como demasiado ajeno y sin interés, con sus pantalones azules y un suéter ligero, su cabello a los hombros, demasiado alta y deliciosa como para describirla con minuciosidad, un entrañable demonio lleno de energÃa que me sonreÃa de lejos y hacia gestos diciendo espera espera, con una voz cálida amistosa y que murmuraba espera espera, siempre, espera espera, diciendo solo con la luz en los ojos de lejos en una comunicación por sobre todos que nadie entendÃa pero que en realidad era perfecta, no habÃa mas, espera espera, tu mono enfadoso apresurado y desesperado, espera espera, siempre si, espera espera.
Hubiera entrado a tomar cerveza a la gitana y esperar a que apareciera. Sonaba rocanrol y el desmadre apenas habÃa comenzado ahà dentro, con las platicas por sobre la música y el grupo de rocanrol montándoselo por su parte. Pero era mejor mil veces el aire de la noche despejada en medio de las luces y del callejón aquel.