¿Los diBujos de pesCado y la piñata de pesCado y todo eso?
Se murió el Jefe pesCado

Le prendí fueGo.
Aunque se dijera mil veces que se sentía mal, tenia que levantarse. Tenia que levantarse y echar a correr. Escapar de todo eso. De eso que ya se le echaba encima. Mirar todos esos rostros desfigurados para ayudarlos a recomponerse. Sonreírles y decirles, estoy bien, no me paso nada, de veras, estoy bien. Pero le dolía respirar, le dolían los huesos y no se podía mover. Cerro los ojos. Al instante siguiente ya no estaba ahí. Aterrada, los abrió violentamente. Cada vez había mas rostros. Y voces, lejanas voces que algo gritaban. Pudo, con gran esfuerzo, levantar la cabeza, pero le impidieron seguir. No te muevas, creyó que decían. Ahora estaba llorando porque sabía que se iba a morir. Y sus lagrimas caían sobre su rostro como de un recipiente roto que ya no puede contener nada. Allí tirada sintió que un viento helado se desataba. Y toda esa gente a su alrededor era parte misma de un doloroso y violento remolino de polvo frió que le nublaba la vista y le obligaba a parpadear repetidas veces. Recordó que era de noche. Era de noche y podía ver cada detalle de esa multitud alrededor que esperaba una ambulancia mientras ella, ahí tirada, sin remedio, sin esperanzas, sentía como eso se le echaba encima y lentamente la desintegraba.
El fin de semana:
Ahora me estoy dejando ir. Por las mañanas llego al metro chapultepec y me desayuno dos taCos. Así, en la calle. Una señora vende taCos de bistec y están tan riCos que me como dos. Me la traen floja las enfermedades. De niño comía ratas. Así que no puede pasar nada.
Me salgo justo a las 7:30 AM pensando en el trafiCo y llego exacto a las 9:00 AM. Me demoro 20 minutos en comerme los taCos. Es que la señora tiene mucha gente.
Cuando era mas pendejo una vez me robaron mi bicicleta, uno se subió en la parte de atrás, en los “diablos” y me enterró una navaja en la cintura, me dijo que me bajara y cuando me baje se largo con mi bici. Me dejo un agujero chico que me asusto. Pero no era nada.
Otra vez aun era de noche y salí a correr a chapultepec. Entonces era mas tranquis y calmado y medio idiota. Y corría en las mañanas en chapultepec. Ni fumaba y si me dormía temprano. Un soberano hijo de puta era yo. Y salí antes de que apareciera el sol. Todo optimista y triunfador y que me agarran dos cabrones y que me quitan mi dinero. Y que me madrean. Uno me pateo la cara y me dejo la nariz chueca. Bah.
Creo que mañana me comeré tres taCos. Tengo mucha hambre pero ya es muy noche. Allá afuera todo esta oscuro. Solo se escuchan los maullidos lujuriosos del jicoTe buscando gaTas generosas.
Como deje de tomar coca cola lo que hago es que después de comerme los taCos y pagarle a la señora me voy hasta la esquina donde hay una tienda abierta. Compro un sprite de bote y me lo tomo mientras camino al trabajo. Justo al llegar al parque españa me lo he terminado y entonces tiro el bote en el tinaCo que esta a la entrada del parque.
Me acuerdo por ejemplo de los putos policías hijos de puta que nos quisieron robar al jiCara pescaDo y a mi ¡hace mas de un año! afuera de un antro en la colonia roma.
Are You Experienced es el titulo de un disCo del Jimi Hendrix, el disco es bueno pero que me den por culo si se lo que quiere decir eso. Jimi Hendrix me gusta pero me gusta poco. Demasiado jipi e incomprensible digo yo.
Y si, me comeré tres taCos.
Estaba pensando en la aburriDo que a veces resulTa todo. Vas y abres los ojos y te metes a la regaDera y lueGo sales rumBo al traBajo y te pones frente a la pc y luego es la hora de la comiDa y vas al restoranciTo, ahí en la condesa, y tomas agua de guayaBas y te comes la ensalaDa que esta delicioSa (sa sa) y lueGo ya, tomas café y regresas al traBajo y padeces pq el puto programa no hace las cosas correctamente y dan las seis y luego las seis y media y vas y regresas a casa.
¿Y lueGo qué?
Era un planeta fuera de otro planeta dentro de otro planeta.
Los demonios como sombras gigantes tomaron el control. Las ratas del desierto proliferaron. Les crecieron pelos rebeldes. Un día una de ellas encontró vestigios. Anuncio descubrimientos. Desenterró historias. Invento leyendas. Publico mentiras. Reconstruyo patrañas.
Entonces cuenta el sueño que se inventaron una fiesta fantástica donde por turnos reencarnaban a los grandes bribones paseando con sus cuerpos llenos de pelo y sonriendo imbéciles entre ellas.
Mientras los viejos demonios jugaban devorándolos lentamente.
Era un planeta fuera de otro planeta dentro de otro planeta.
Entonces los grandes bribones decidieron abandonar aquellas regiones. Habían descubierto en sus viajes dementes mundos inverosímiles donde era posible extender por tiempos infinitos las fiestas y las celebraciones. Donde las sillas reían y se volvían confidentes. Donde las calaveras se volvían de azúcar y donde caían aguaceros chicos desde nubes enardecidas.
Y se fueron.
Dijeron, a tomar x culo, y desaparecieron.
Pasaron miles de años.
De minid llegue a Cultura para todos: Léetelo capullo.
Una campaña que inmediatamente llama la atencion:
Esta es una invitación a otros blogeros a recomendar SU LIBRO, el libro por el cual matarían si no se hubiera publicado, el libro por el cual han pasado tantas y tantas noches viajando a un mundo de papel impreso, el libro por el cual estarías dispuesto a memorizar completo, si fuera necesario, para pasar a la historia…
Todo eso se puede
leer en Bitácora de trukulo
Para mi On the Road. Hay niveles y niveles. Pero si Jack Kerouac no va y se escribe ese puto libro, el mundo, ya se sabe, seria diferente. On the Road es vital. Actitud. La mas mejores partes es donde Jack Kerouac se deja ir contando e hilvanando frases una tras otra saltando de un lado otro en un discurso frenético y desbordado: casi todo el libro en realidad ^____^
O cuando sale con meras verdades como frases inofensivas o las reflexiones que se manda (Martim) o las cosas que dice Dean Moriarty/Neal Cassady:
En otras palabras, tenemos que ponernos en movimiento, guapa, como te digo, porque si no siempre estaremos fluctuando y careceremos de conocimiento o cristalización de nuestros planes.
Pues si, léetelo capullo.