¿Qué haces cuando descubres que tu vida miserable ha sido observada todo el puto tiempo? ¿Que la mirada feroz del jefe sabe de cierto acerca de la inmensa putrefacta inverosímil patética sucia y repugnante vida que llevas? ¿Qué haces cuando sus ojos claros, llenos de vida, luminosos, que atraviesan todo, que todo lo saben, la piel refulgente, suave, primigenia, la sensacion de bienestar, el dia de campo, tu correteas sombras mientras el desayuno humeante es servido, te miran balcucear disculpas asustado frente a la bendita inmensidad?
En otra vida no habia ciudades. Todo era mediodia. Medianoche. Oscuridad y lluvia. Dias fulgurantes. Tirado en la campiña. Correteando mariposas multicolores. Atras pasos miel imaginas voces amanecia y tenian hambre en lontananza los peregrinos desaparecian dijiste acertijos para conseguir los regalos caminar caminar recorrer medio mundo buscando respuestas comezon los pies desnudos era el solsticio de estio las blancas figuras evanescentes del cielo carreras imposibles los libros las historias los mundos burbujeantes antiquisimas historias del mundo sin mácula.

No me interesa una mierda irme con las manos vacias. Les engañé meloso. Hurté ficciones. Acerqué la mano al fuego. Sus piernas fulgurantes. Su mirada de odio. Me refolcilé ahito entre sus piernas. Cuando sea el fin del mundo y todos salgan despavoridos gritaré que dejen la puerta abierta. Será un escandalo. He visto a los primeros. Cristales rotos. Yo apuro el trago. Injurias.
Tu das vueltas agradecido como un cerdo pequeño recien salvado de la extinción inminente. Agradeces.
Regresar.
Hora del almuerzo, mediodia, preescolar.
No puedo voltear a verlas a la cara. Me muero de verguenza y estoy rojo y apenado: me encuentro volteando en direccion contraria. Aunque estamos sentados en la misma mesa. Me encuentro terriblemente incomodo. Quisiera estar en la casa frente al televisor mirando las aventuras de los japonesitos de ojos rasgados. O en mi cama husmeando entre las cobijas. Y no aqui en este medio dia horrible de escuela frente a las dos niñas mas bonitas del mundo entero que me miran cohibidas y sorprendidas y en realidad halagadas mirandome insistentemente y preguntandose por qué este pobre menso se muestra rojo como tomate escondiendo la mirada y pellizcandose las manos y pataleando frotando el culo en la ruidosa silla metalica. Me muero. Creo que no tengo cabellos. Estoy pelon. Olvide vestir y estoy encuerado. Se me nota inmediatamente que ese par de niñitas me gustan horriblemente: nunca en mi vida, mi corta vida, habia visto cosas semejantes. Estoy sucio, olvide ir al baño. Me orine encima. Cuando preguntaron la mas facil no supe la respuesta. Desarmado. Me siento insignificante. Impuro. Un miserable gusano ¡Quiero mi television y mi cama!

Durante los ultimos meses me he dedicado a terminar los pendientes que tenia. De trabajo sobretodo. Dormir hasta tarde. Ir semidormido al trabajo. El de todos los dias.
Ahora los he terminado. Aun hay quien manda correo electronicos con pretensiones absurdas. Lo mejor es ignorarlos.
Estoy sentado frente al monitor escuchando Madredeus. Es casi media noche. Quiero contar del sueño que tuve anoche, de las ficciones que vienen a mi cabeza, esas que provoca la cancion en los audifonos, las que provoca el parrafo del libro que tengo meses leyendo. Quiero contar de mis teorias acerca de La Vida, de como lo mejor es ir siempre a Por Todo, entrometido, abusivo, insolente y enfadoso, pero siempre elegante, amoroso, irreprochablemente calido y fulgurante. Tambien de mis traumas, mis aflicciones, de esos sueños espantosos que me hacen odiar la vida. De los descubrimientos, de lo que afanosamente y sin coherencia llamo “visiones”. Quiero volver a escribir ficciones ingenuas acerca de bellaCo y de Builare, acerca de la Sombra Negra, de correrias en el centro de la ciudad, Mexico D.F. la capital, de borracheras en La Muñeca y sillas volando y putas en las calles, de Prescistias Pebiceé y de sus colegas las prostitutas barriobajeras de traseros envidiables. Hacer dibujos sobretodo.

Olvidar la injuria despreciable del interesado mundo ese que me obliga a despertar todos los dias a las 6 de la mañana para arreglar escenarios ajenos donde viejos decrepitos se orinan en los pasillos mientras mascan tabaco y escupen al platicar acerca de sus horribles vidas grises con esposas muertas y mascotas como espectros que se cagan y apestan en la mediatarde de los calurosos y aburridos fines de semana eternos.
Por la mañana salí como bandido de la casa de A. Aun estaba oscuro y me revisé para ver si no había olvidado algo. Cuando la puerta cerró eche a caminar. Dormí muy bien durante los últimos cuatro días. EL viernes fumamos mariguana y echamos carcajadas hasta la medianoche. Pero al día siguiente despertamos al mediodía. Respire profundamente estirando los huesos de la espalda mientras pensaba que necesitaba un suéter nuevo. En el sitio de taxis subí sin dificultad y llegue en diez minutos a la barranca del muerto. Antes de las siete estaba en el departamento. Desarrugar la ropa, bañarse, comer basurillas, salir corriendo, leer blogs, noticias impresionantes, mandar correos, imágenes, unicornios del 2008, tengo hambre, me dieron la regañada porque no se manejar, microchips, soluciones, musica, quiero encontrar un método para dormir menos. Ya no quiero trabajar por poco.
Ahora es media tarde y tengo hambre.
Y si todo esto no es sino la dulce broma de una mediatarde de ensueño, nuestros cabellos al aire, los patos detrás de nosotros, los chubasco artificiales, del bosque de ardillas, papa corriendo detrás de ti mientras caías lago abajo con las hojas en tu rostro, las sombras bailarinas del paseo infinito, arboles gigantes, flores narcóticas, el beso calido de las abejas juguetonas, agradecimientos, besos curativos, el señor de sombrero rimbombante regalando tesoros, la televisión mostrando malabares, platos rebosantes, te quieres ir de la casa para no estropear aquel orden, un día comprenderás que las luces en el cielo son pensamientos festivos de las estrellas parpadeantes, relámpagos, sapos entre tus ropas, las casitas construidas en la arena tienen las ventanas abiertas, te mandaron por refrescos de sabores y caíste descuidado en el charco de ajolotes, baños de agua fría, risas estivales.
Un día terminará todo.
Regresé de Los cabos olvidando mi carpeta personal en el servidor del laboratorio donde estuve trabajando todas estas semanas. Esto me desalienta. Trabaje todos los días, al regresar del laboratorio, en detalladas historias ficticias que se me ocurrían espontáneamente, anotaba especulaciones acerca del espacio-tiempo mientras inyectaba mixturas coloidales a los pequeños roedores comunes que dormitaban en las pulcras jaulas blancas ensueños del valle bajo un cielo azul deslumbrante.
Comprendí que el truco de todo esta en arrimar la mano al fuego y en dejarse de manías estupidizantes: la televisión a todo volumen, el corazón destrozado y la infeliz que corre dando mordiscos desesperada con la sangre chorreando, las visiones maniatadas donde pasas la vida entera en La Muñeca (una mugrosa cantina) y la policía persiguiéndote, tus zapatos gastados, tus lecturas inanes. Odioso hijo de puta.
Y regresaba a mi habitación a poner orden en los pequeños papeles que me sacaba de la bolsa. Dejé de beber cerveza a favor de una vida más reconfortante. Esto es un viaje, me enteré de mala manera, con huesos rotos y recuerdos escalofriantes, es un puto viaje, y yo, por mi parte, quiero estar donde comienza la fiesta y tener la cabeza fria y clara y comprender al instante y enterarme de lo que por sobre nuestras cabezas se teje. Basta de falsas visiones.
Una cosa es cierta: ahí fuera se construyen complejas conspiraciones mientras el mundo entero continua frente a la pared descifrando las sombras de sus pensamientos obscenos, con manos toscas, dientes carcomidos, erigiendo palacios, hambrientos, enfermos, violentos, dandose en la cabeza, aullando, enfadandose con el de a lado, escurriendo sudor, hilarantes, la musica a todo volumen, volantazos, ambiciosos, desesperados, ciegos, sordos, repugnantes, con sus manos grandes, ensuciandolo todo, aplastandose las cabezas, rompiendolo todo, textos infames, escupitajos, miradas de resentimiento y parodias del cielo, quieren alcanzarse las bocas y demostrar que son los mejores.
Durante todo este tiempo construí una visión exagerada acerca de las gotas de lluvia sobre nuestras cabezas. Confeccione esquemas. Dibujos explicativos. Pase noches enteras en la playa con mis pies enterrados en la arena mientras las olas lamian con sus bocas de agua mi rostro perplejo.
En otro tiempo habia leido la historia de la resurreccion. En aquel entonces yo mismo fabrique mitos y elegi heroes. Comportamientos. Caminos mejores. Imaginaba que era posible un mundo mejor. Pero estaba lleno de la miseria humana que permite ufanarse de las pateticas victorias mientras el resto del mundo se ahoga en el rio de mierda que me llega hasta el cuello.
Lo que hace falta es una minima oportunidad. El demonio no es esa bestia alada de colmillos furiosos que te arranca los miembros en tus sueños mas dementes. Te salta a la cara mientras corres al trabajo, mientras pides consome de pollo, cuando compras ropa interior, cuando bebes el café las mañanas, cuando echas risas, cuando enciendes un cigarro, cuando lees las noticias, cuando escuchas a the hives, cuando prendes la pc, cuando ves la tarde soleada, cuando mandas mensajes, cuando sintonizas las noticias, cuando lees crimen y castigo, cuando compras un pantalon, cuando te masturbas, cuando escribes mails, cuando haces tensegridad. Mientras escribo este post.
Por mi parte voy a comenzar a trabajarlo. Reescribiré mis historias extraviadas. Confenccionaré posts con ellas. Ahora estoy preparado. Siempre me he creido el chinGon de los caBos y todo el tiempo no he hecho sino comportarme como el ultimo hijo de puta que apenas se atreve a levantar la mano.
Y no voy a tomar drogas.
Para opinar algo, cualquier cosa, debes tener un poco de inteligencia. No demasiada. Tres gramos es suficiente. Debes tener la cabeza despejada, digamos, fria, como sobrevolando las actividades de todos los dias, pajaro desenfadado, gato de azoteas. Debes estar consciente de que digas lo que digas, despues de todo, te escuche quien te escuche, al final se va a hacer de noche y tendras que buscar alimento y abrigo. Puedes decir mentiras. Puedes inventar calumnias. O puedes, enfermo y honesto, decir la verdad, sin demasiadas florituras.
Cualquier cosas que digas la debes decir seguro. Sin prisas. Ni titubeos. De manera que a nadie le queden dudas.
Unas veces van y me dan ganas de tirar a la basura este blog.
Es el 2008 y resulta que el tiempo no es el mismo cuando habitas la blogsfera y te conviertes en virtual.
Un año son mil y resultas patético comparado al 2003 cuando festejabas garabatos en flash y escribias ficciones absurdas.
No mas. No puedo tirar a la basura este blog porque me he convertido fiera interesada que afila ambiciosa sus despreciables colmillos: el frasco siempre lleno, las sonrisas melosas, transacciones absurdas.
No puedo tirar a la basura este blog porque he alquilado el terreno y he puesto precio a mi cabeza deforme. Soy un monstruo. Un hijo de puta despreciable, altanero, peligroso, grosero, interesado, pusilanime, pretencioso, falso y sin valor alguno.
¡Llamen a la policia!
Estoy usando twitter. Me di cuenta de que hace un año lo deje de usar. No entiendo ni puta madre pero ando dejando mensajes pendejos. Tengo algunas aventuras que contar pero mientras organizo todo en mi confusa cabeza mareada mandare mensajes absurdos, luego pondre posts fantasticos.
Es por la mañana de un fin de semana y tengo planes: temprano ire a cortarme el cabello (si me despierto, juro no beber demasiado esta noche).
(pero esta noche ya tengo planes, cenar, platicar, dormir calientito, le dire que me deje dormir con ella ^__^)