Para subir a la casa tengo que hacer acrobacias en la escalera tubular. Hay partes que no estan completas. La casa tiene amplio el pasillo. Esta el sillon frente a la televisión, detras la ventana principal. Ya sabes, en el cuarto donde duermo hay una bandera de mexico pegada en la otra ventana, hay una computadora. La puerta no esta cerrada. Dentro esta oscuro. Hay luces metiendose de afuera.
Si salgo del 4o piso y me escurro por las paredes hay pajaros en los alfeizares.
Este es el juego de mediatarde
Hay musica apacible en el aire que sopla entre los arboles
Te abrigo entre mis brazos
Hay quien duerme profundamente, ajeno a los ruidos de la noche, los golpes, los susurros, las gotas de lluvia en la ventana entreabierta.
Hay quien tiene los ojos abiertos y pasa la noche en vela, agobio de estruendos, los nervios de punta, descanso imposible.
Se de personas que hablan dormidas.
Que duermen en las butacas.
De lado derecho y de lado izquierdo.
Yo durmo bocaarriba.
Y ronco estruendosamente.
Carmen Alanis envia esto:
El IV Festival palabra en el mundo es un evento que se realiza del 20 al 26 de mayo del 2010 en más de 300 ciudades del mundo. En esta ocasión los temas centrales serán la libertad y la paz. En Monterrey, se llevarán a cabo cuatro actividades en el marco de esta fiesta.
Jueves 20.
Minerva Reynosa y Óscar David López. Café Nuevo Brasil. 19:00 hrs.
Viernes 21.
Dulce María González y Genaro Saúl Reyes. Librería Gandhi. 20:00 hrs.
Domingo 23.
1) Armando Alanís pintará una de sus bardas en un lugar y hora por definir en el marco de Palabra en el Mundo.
2) “Menos balas, más poesía”: Lectura pública en la Explanada de los héroes. 18:30 hrs. Participan: Inania de la Garza, Francisco Serrano, René Zúñiga, Lucía Yépez, Mario Anteo, Carmen Alanís, Lorena Sanmillán, Guillermo Berrones, Ximena Peredo y Gerson Gómez. Explanada de los Héroes. Los autores leerán parte de su obra y los que así lo deseen dirigirán unas palabras en contra de la violencia e inseguridad, y en favor de la poesía.
A veces me pregunto si soy el único que sueña. Se de cierto que aburro. Pero cuando regreso a casa después de un día soleado y tengo sudor en la cara y sucia la ropa y raspones en las rodillas y chichones y moretones y casi muerdo del hambre que tengo, veo a mi alrededor con euforia que soy el único que voltea.
Sacio mi hambre infinita.
Mientras miro jardín.
Las flores están sedientas.
No soporto que mueran.
Ya me puse paranoico de nuevo. De repente es viernes y salgo con la estupida idea de pasar a comprar cafe. El pretexto de dormir tarde pudo mas que la sensatez. Todavia antes de dar vuelta justo en la esquina me dije mentalmente: “nah, no vale la pena, no lo necesitas, estas limpio, aunque tengas sueño te vas a sentir peor, no te detengas”. Entonces di vuelta haciendo caso omiso a la voz paciente y baje a comprar un americano grande.
Ahora me siento tope exaltado.
Dice mi mujer que estar deprimido es de “lusers” que me ponga las putas pilas y deje de estar lloriqueando. Ella lo dice mientras da mordiscos a su pan y se caga de risa con lo que dice house.
Yo no se. Me defiendo patéticamente echándole en cara su cama de oro y recordando al capullo infeliz que un día se fue a tomar por culo dejándome a la vera del camino mientras la tormenta hijadeputa llenaba la noche entera.
Por la mañana vez las cosas de diferente manera.
Antes oscurecía y me desesperaba por llegar a la puta muñeca y echar desmadre.
Hoy me lleno de pánico porque voy a llegar a casa a encontrarme con el monstruo de cabezas deformes. Recuerdo libros donde la duplicidad adornaba los estantes y entonces, al leerlos, nunca paso por mi cabeza la sombra de la duda, la instalación hidráulica echaba humo.
Eso precisamente fue lo que por la mañana iluminó mi estupida cabeza. No quiero que se haga de noche y regresar a la casa sola mientras mi mujer esta de viaje y la pequeña Valentina duerme placida en su cama calientita de la casa de sus abuelos. Me voy a encontrar conmigo mismo, con el odioso personaje que me ha agarrado el modo y me destruye a cada instante con sus pensamientos de imbecil y sus costumbres y su miedo y toda la odiosa carga podrida que ha logrado acumular a lo largo de su miserable vida.
No quiero estar solo porque me vuelvo idiota. Estropeo las cosas. Devoro. Ensucio. Manoteo. Meto las manos al fuego y me voy contra las paredes y echo baba por el hocico y digo estupideces y no soporto las jodidas visiones me tiro a las vías desgarro los huesos los rompo la cara el rostro y poseído termino casi muerto, la luz del amanecer se arrastra, mientras el demonio desaparece muriendo de risa dejándome echo mierda sin brillo en los ojos.
Estaba amaneciendo. Dormité toda la noche con la música de la fiesta en mis oídos. Las luces parpadearon todo el tiempo.
Alguien se dejo encendida la radio y en la penumbra, casi inaudible, la música vieja de aquella estación se quedo grabada permanentemente en mi cabeza.
Han pasado cerca de 30 años y aquí sigue.
Estoy frente al monitor y es la una de la mañana, escucho una vieja canción mexicana y recuerdo.
Recuerdo que estaba amaneciendo.
En la tina del baño de abajo a veces caen las arañas. No pueden escapar porque las paredes de la tina están muy empinadas. Esta semana cayó una. Aun esta viva. La primera vez, el lunes, cuando la vi, estaba energética y enfadada con sus patas grandes, largas y vibrantes tirando hacia arriba y resbalando continuamente.
Habrá sido el martes, cuando me invadió la sombra negra, que ahora de negra ya no tiene nada y es mas bien gris tirando a café oscuro. Bueno, ahí andaba yo empático con el desastre, deprimido y cabizbajo, pensado en la salvación y en el triunfo de la estupidez y la barbarie sobre el sentido común y la sabiduría ancestral, jo. Iba por la calle pensando en el sentido que tiene todo esto cuando veía a la gente dale que te pego al trabajo en medio de sueños y esperanzas y pensaba para quién diablos trabajan todos estos capullines estupidos sino para perpetuar el estado de las cosas y al final nadie se da cuenta de que vivimos desesperados por hacer lo nuestro y luego morimos y nos olvidan y nada tiene sentido porque no hay un objetivo ulterior de salvación sino únicamente vamos tirando como podemos sin darnos cuenta de lo que hacemos y entonces yo pensaba en como trascender todo ello y una respuesta que pintara de un poco de color toda esa barbarie e insensatez que iba yo ahí viendo en las calles.
Cuando llegue a la casa y vi a la jodida araña entonces comprendí y me sentí igual que ella tratando de subir empinadas paredes para escapar de aquí y luego supe que al final me voy a morir y nunca voy a poder escapar.
Acabo de ver a la sucia y tonta araña. Ahora esta cansada. Son las 5 de la mañana de este sábado, supongo frío, y lleva ahí en la tina desde el lunes pasado. No ha muerto. Pero le falta poco. Ya no tiene las patas largas, ni vibrantes. Esta cansada. Aun intenta subir las paredes empinadas. Pero al resbalar sus patas se doblan y cae de manera patética sobre si misma. Yo tengo mucho frío. Tengo cosas que hacer y no se que puto sentido tiene hacerlas.
Se que de cualquier manera la tonta araña va a morir y me pregunto entupidamente si la infeliz tiene frío.